Tras experimentar dos procesos electorales fraudulentos, en 2008 y 2011, la gente no quiere sufrir otro irrespeto a su voluntad y por eso ahora se protesta antes de que inicie en lleno el próximo proceso electoral, analiza el presidente de Hagamos Democracia, Róger Arteaga.
Con dos experiencias ya la gente está como dice el dicho: el que se quemó con leche hasta las cuajadas sopla, entonces para prevenir otro fraude es que la gente desde ya está exigiendo cambios en el sistema electoral, comentó Arteaga, quien respaldó la lucha desde las calles, porque considera que es la única forma que se tiene para lograr cambios.
La otra forma, que es la guerra y los muertos, nadie la quiere, dijo Arteaga.
El excomandante Johnson de la Contrarrevolución, Luis Fley, considera que el Gobierno debe ceder ante la demanda de elecciones transparentes y señaló que la única forma para exigirlo es desde los espacios políticos que lograron abrirse después de la lucha armada de la Resistencia Nicaragüense.
Ahora es al revés, antes se hizo presión armada para abrir los espacios políticos, ahora los espacios políticos están abiertos. Si esto no funciona y la Policía sigue golpeando a los que protestan y exigen cambios y democracia, qué va a suceder, que la gente va a ver la opción armada como la única opción y eso no debe ser, la lucha armada debe quedar en el pasado, dijo el comandante Johnson.
Durante una de las recientes protestas el diputado Víctor Hugo Tinoco resaltó que las manifestaciones por un sistema electoral transparente estaban marcando un hito en la historia, porque la naturaleza de la lucha ciudadana desde las calles se está dando antes de que ocurra otro fraude.
Con esta protesta manteniéndose en el tiempo va a ser muy difícil que (Daniel) Ortega pueda seguir cerrado de que no hace elecciones libres y transparentes, expresó Tinoco en esa ocasión.
Comunidad internacional atenta
El diputado liberal Alberto Lacayo señaló que esta vez la comunidad internacional “está alerta desde un año y ocho meses antes de las elecciones de lo que puede pasar si no hay un cambio sustantivo de las autoridades de gobierno para abrir las puertas a la observación nacional e internacional”. Para Lacayo esta es la “oportunidad de oro” del presidente inconstitucional Daniel Ortega para dar garantías.
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