Pixeles

Imagine que los personajes de la prehistoria del videojuego invaden la realidad, desde los más reconocibles (Donkey Kong) hasta los más oscuros (los guerreros montando avestruces en Joust), pasando por los más conceptuales (los ladrillos de Tetris).

Imagine que los personajes de la prehistoria del videojuego invaden la realidad, desde los más reconocibles (Donkey Kong) hasta los más oscuros (los guerreros montando avestruces en Joust), pasando por los más conceptuales (los ladrillos de Tetris). La mejor cristalización de ese chiste visual está en los afiches promocionales: un Pac Man gigante devorando la ciudad de San Francisco. Pixeles es un concepto en busca de ejecución. Una idea que apenas basta para una caricatura es usado como débil excusa para desarrollar una mala película.

Las escenas promocionales revelaron el oscuro corazón de Pixeles : estamos, en realidad, ante una comedia de Adam Sandler. Como virtualmente todas sus películas, la trama se concentra en un adulto frustrado, suspendido en un estado de adolescencia retardada, incapaz de establecer una conexión emocional que vaya más allá de una amistad abusiva con otro macho. Todo se mueve en dirección a que una mujer imposiblemente atractiva, se dé cuenta de cuan fantástico es en realidad el fantoche.

Repasemos los particulares de esta variación: Brenner (Sandler) brilló en su adolescencia como campeón de videojuegos, pero fracasar en un tornero ante el tóxico Eddie (Peter Dinklage) saboteó su autoestima. Ahora, en mediana edad, trabaja instalando teatros caseros. Su mejor amigo, Cooper (Kevin James) se ha convertido en el presidente de los Estados Unidos. Sabiendo de su maestría en juegos de video, lo recluta como asesor en una crisis insólita: las naves espaciales de Galaga han atacado una base militar. Y es solo el primer golpe de una invasión extraterrestre. Michelle Monaghan, la candidata romántica de turno, es una militar de alto rango enfrascada en la emergencia.

Mientras veía Pixeles , no podía evitar pensar qué habría hecho un Tim Burton en la onda de Mars Attack! (1997) o un Joe Dante de la época de Gremlins (1984). Chris Columbus no encuentra más niveles que el literal. El paupérrimo guion se inventa una invasión extraterrestre para justificar la presencia de los iconos del videojuego corriendo por las grandes ciudades. A veces se molestan en preservar la esencia: Pac Man corre por las calles de Nueva York como si fuera su laberinto digital. Pero dejan de ser puristas cuando les conviene: Q*Bert es una especie de mascota que habla. La trama de los juegos originales se echa completamente por la borda en la gran batalla climática. Es un sálvese quien pueda, donde los “enemigos” solo destruyen edificios que se deshacen en cubos. Hay elementos de horror y surrealismo intrínsecos a la premisa, pero Pixeles no está interesada en explorarlos.

La película es francamente perezosa, incluso para darle seguimiento a sus personajes.

El gran Brian Cox, como un general escéptico de las aptitudes de Brenner, es completamente abandonado en el acto final, como si alguien hubiera olvidado filmar las escenas que cierran el arco de su personaje. Y debe haber un lugar especial en el infierno para las personas que contratan a Jane Krakowski (de las series cómicas 30 Rock y The Unbreakable Kimmy Schmidt) y le dan apenas un par de escenas con dos líneas de diálogo. Los únicos que se salvan de esta debacle son Sean Bean y Peter Dinklage. Los veteranos de Juego de Tronos sacan risas de lo que pueden. Que alguien les dé una comedia de verdad y pronto.

Si estos videojuegos no fueran piezas de museo, Pixeles sería un nauseabundo ejercicio de publicidad indirecta, con tantas “marcas” insertas en la imagen y la narrativa. Incluso los espectadores susceptibles a su carga nostálgica no verán aquí nada más que una oportunidad perdida.

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COMENTARIOS

  1. Myckel
    Hace 11 años

    Este juan carlos es un amargado, puchica todas las peliculas son malas, no hay nada bueno, como que si las hacen para el… sabes, importa mas, cuando salen 30-50 personas riendo de la sala, que el veneno que vos destilas, no todo tiene que ser un arte… pareces viejo hablando de arte abstracto, al a gente comun no le interesa eso… y la gente comun es la que mas hay, asi que mejor dedicate a otra cosa.

  2. Hace 11 años

    deben estar borrachos considerar a pixeles como la peor pelicula del fin de semana si me gusto a mi tambien y me hizo recordar grandes juegos que tenia cuando era niño a pesar q no naci en los años 80 pero pude jugarlos despues

  3. livingstone cano
    Hace 11 años

    Gracias a dios no vi este articulo fui a ver la pelicula y es una comedia, comedia no un aburrido drama o palitucula europea de que plantea un cambio de vida, esta buena es una comedia relax y muy divertida no se la pierdan es una comedia

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