La música de los chicheros empezó a sonar a las 10:00 de la mañana, tras ellos, una procesión que celebra 57 años de tradición: El Tope de “Santiaguito”. Este es uno de los recorridos más emblemáticos de las fiestas patronales de Boaco, puesto que los marchantes son niños y niñas vestidos con güipil, cotonas, sombreros y sandalias y que rinden homenaje al apóstol Santiago.
“Nos honra, porque somos la única escuela que fomenta esta actividad con los niños ( ). La importancia radica en la cultura que nosotros les estamos dando, el legado de cultivar las tradiciones”, explicó Alexander Bustamante, director de la Escuela Julia García.
La fiesta inició la noche anterior, con la tradicional vela del santo en el recinto escolar. En esta se llevó a cabo la coronación de los nuevos reyes del tope de “Santiaguito”. Además se celebró con la población con el acostumbrado marol y chicha que la escuela entrega gratuitamente a los asistentes.
Los niños preparados por la escuela previamente como bailantes participan en la procesión luciendo cotonas, pañuelos, machetes, coronas y chischiles para representar, a lo largo del recorrido, bailes como Los Bailantitos o Moros y Cristianos.
Según Bustamante, la inversión este año fue de veinte mil córdobas aproximadamente, los cuales son aportados por gran parte de la población en colaboración con el Ministerio de Educación.
La alcaldesa Karla Espinoza invitó a los pobladores de Boaco y los demás departamentos a visitar la ciudad y a unirse a las festividades en honor al apóstol.
Niños aprenden
El recorrido es amenizado por la música de los chicheros. Un grupo de niños carga la pequeña imagen de Santiago. “A través de esta procesión vamos dándole a conocer a nuestros hijos la idiosincrasia de nuestro municipio”, dijo Dalia Gámez.
“Vemos cómo los niños van recibiendo y transmitiendo la alegría y la herencia cultural, una herencia que es transmitida con amor por los padres, el pueblo boaqueño”, argumentó monseñor Marcial Guzmán.
“Para los niños es una bendición seguir estas tradiciones y estos buenos ejemplos, cada año se ve más gente, los niños están más entusiasmados, yo estoy aquí por mi hijo, porque él siempre quiere participar”, dijo Odilí Tinoco.
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