Parecía un éxodo masivo. Eran las 6:15 p.m., del 19 de julio en la Plaza La Fe cuando la gente decidió abandonar poco a poco el lugar. Horas antes había empezado el desfile en dirección contraria.
Al sonar en gran cantidad de parlantes: “ese es Daniel, Daniel Ortega, es el gallo ennavajado que ya tiene preparado el pueblo trabajador” (…) mucha gente dio media vuelta y se fue a buscar los buses en que llegó.
Ya era de noche, llovió. Hubo discursos. También fueron varias las intervenciones de Rosario Murillo, primera dama de la República y coordinadora de Comunicación y Ciudadanía del Gobierno. Hubo baile, risas, heridos, gente cayendo borracha, pleitos, comida y hasta una embarazada fue atendida en labor de parto. Así fue la celebración de este 19 de julio en gran parte de la Avenida Bolívar.
“Nos vamos, ya estamos cansados”, sostuvieron algunos, apurando el paso. Abriendo espacios entre la multitud, con sus niños de la mano, aseguraron que no esperarían el discurso de “El Comandante”. “Si nos quedamos mucho tiempo, nunca salimos”, responden rápido.
Los que se regresaban, se dirigían a las unidades de buses que fueron retiradas del transporte público en todo el país para que ellos pudieran asistir a la celebración. Algunos, incluso, salieron mucho antes, desde las 4:45 p.m., cuando Murillo inició el acto.
“Es que se van porque es larga la caminada. Para hacerse una idea, el parqueo más largo (desde la Plaza de La Fe) quedó cerca de la Plaza de las Victorias”, comentó uno de los oficiales que resguardaba el lugar, sin quererse identificar.
El desfile de simpatizantes comenzó temprano. Desde las 2:00 p.m., llegaron los buses provenientes de los departamentos o de los barrios y municipios más alejados de Managua. Aunque “venían vacíos”, dijo Miriam Dávila, una de las vendedoras que aprovecha desde niña esta fecha para trabajar.
El año pasado, según ella, los buses llegaron repletos, esta vez, iban los asientos vacíos y algunos con jóvenes en sus canasteras. Esta fue la razón de que no pudiera vender tanto. A las 3:00 p.m., del 19 de julio de 2014 ya había terminado su venta, pero cerca de las 5:00 p.m., este año, “solo he vendido como siete quesillos y dos gaseosas. Está palmado”, sostuvo la señora.
Este año en la celebración del 19 de julio nuevamente hubo al menos 10 pantallas gigantes en el extremo izquierdo (de sur a norte) en toda la Avenida Bolívar. Estas pantallas daban un repris instantáneo de lo que sucedía en la tarima principal. Frente a ellas se concentraban gran cantidad de personas que decidieron no llegar hasta la plaza y prefirieron quedarse sobre la avenida para celebrar, pues las calles estaban algo despejadas.
“Toda la avenida está bastante despejada comparada al año pasado, ahora hay espacio bastante, no como otras veces que no se puede ni caminar”, dijo Aldo Noguera, uno de los que llega a la celebración.
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