El jurista Óscar Castillo considera que Nicaragua está “enferma” por la falta de institucionalidad democrática y porque el presidente inconstitucional Daniel Ortega está gobernando solo, sin oposición.
“Enferma. Y digo así porque los problemas de la legalidad, el Estado de Derecho, la democracia, se ven constantemente afectados con un virus incurable, que provoca las intenciones siempre de perpetuarse en el poder, concentrar poder, de quienes llegan al poder”, sostiene Castillo.
En ese sentido, el jurista añade que “este parece un mal incurable, ya que ha estado ahí a lo largo de la historia, repitiéndose de distintas formas o modelos ideológicos, personales o económicos. Este virus interminable ha traído pobreza, guerras revoluciones y muchos muertos al país”, alega.
Para Castillo, el rumbo del país en materia política lo diseñó Ortega de acuerdo con concentrar un poder único y que provocará inestabilidad a la nación.
“La falta de institucionalidad provoca serios problemas sociales, inestabilidad en nuestra democracia, abuso de poder, entre otros que hemos podido ver en los últimos años”, finalizó Castillo.
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