La muerte del menor Fernando Josué Silva Quintero, de 9 años, estremeció al atardecer de ayer a los familiares y vecinos del sector La Chanchera, comunidad La Báscula, en el municipio de El Realejo. Se conoció que tenía señales de violencia en el cuello.
El cadáver del niño en estado de descomposición se divisaba a la orilla del manglar, a 150 metros al este de la vía Chinandega-Corinto, en el kilómetro 142. El pequeño estudiaba primer grado en la escuela Teresita, de la comunidad La Báscula.
Ceferino Antonio Silva, padre del pequeño, reconoció la camisola color azul de su hijo, la que estaba tirada en un promontorio a cien metros del cadáver, igual que la bicicleta montañera.
El niño era el menor de cuatro hijos de la pareja compuesta por Ceferino Antonio Silva y Araceli Quintero, quien está embarazada. Esta familia originaria de Tonalá, Puerto Morazán, trabajaban en la finca La Chanchera desde hace dos años.
Desapareció el lunes a las 4:00 de la tarde cuando lo mandé a comprar a la (comunidad) Báscula, un trigo y una recarga; los vecinos me dijeron que un hombre descalzo se había ido con él en la bicicleta, lo busqué pero no lo encontré, fui donde un amigo que se lo lleva a cuidar vacas, pero tampoco estaba, declaró el progenitor.
Pobladores que se presentaron al lugar se mostraron alarmados por el crimen. En todo este sector hay muchos niños, esto es alarmante, dijo Javier Gámez.
Walkiria Lezama, pobladora, pidió a las autoridades que capturen al autor del crimen.
Policía investiga
El comisionado Gerardo Méndez, jefe policial de El Realejo, señaló que tras la denuncia la noche del lunes buscaron al menor. Finalmente su cuerpo fue encontrado por un pastor de vacas, quien advirtió las aves que lo devoraban. Él dio aviso a la Policía.
Las investigaciones para conocer la manera en qué murió el menor iniciaron anoche y el cuerpo fue trasladado a Medicina Legal.
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