La Iglesia católica salvadoreña expresó el domingo su preocupación por la violencia e inseguridad que se vive en el país y llamó a todos los sectores a unirse y hacer un acuerdo nacional para combatir este flagelo que abate a este pequeño país centroamericano.
Lo que está sucediendo en nuestro país nos causa honda preocupación y nos afecta a todos, el ambiente violento y la inseguridad que viven muchos salvadoreños nos desafía, dijo en conferencia de prensa el arzobispo capitalino, monseñor José Luis Escobar Alas.
Es alarmante el nivel de violencia que ha alcanzado nuestro país en esta primera mitad del año, la violencia no distingue y ha segado el futuro de muchas vidas humanas, agregó el prelado católico.
Según un informe oficial del estatal Instituto de Medicina Legal, el mes de junio cerró con 677 homicidios, superando los registros históricos en El Salvador.
En mayo se reportaron 641 homicidios, con un aumento significativo en comparación con los primeros meses del año, luego de que las pandillas arreciaron sus ataques contra las autoridades y se incrementaron los enfrentamientos entre pandillas rivales.
De enero a junio de 2014 hubo 1,840 asesinatos en El Salvador y en el mismo período de 2015 han contabilizado 2,965, una diferencia de 1,025 casos más.
Escobar Alas consideró que este gobierno hace muchos esfuerzos acertados, ha tomado buenas medidas (para combatir la delincuencia), los desaciertos de la tregua los ha ido enmendando y abiertamente ha dicho que no está de acuerdo con la tregua.
Pero el prelado sostuvo que no basta con la represión, hay que ofrecer espacios de superación a los jóvenes y a las personas adultas, oportunidades de trabajo y un ambiente más digno, ofrecer escuelas para los niños, también hospitales, es decir, desarrollo en esas zonas más empobrecidas.
Insistió que hay que hacer verdaderos esfuerzos para mejorar las condiciones de vida de todas las personas sin excepción en municipios como Apopa y Soyapango, en la periferia de la capital y otros lugares que están viviendo de manera infrahumana.
Haría un llamado a todos a unirnos, ojalá fuera la ocasión de hacer un acuerdo nacional, es necesario, insistió.
Afirmó que la escalada de violencia no es producto de alguna decisión tomada ayer, sino que el resultado del comportamiento de los gobiernos en el pasado y creo que el momento es oportuno para que se busque una solución verdadera y llamó a los políticos a dejar de lado los interese personales o de grupos y unirse a los esfuerzos que encabeza el Gobierno.
Muertes con armas de fuego
El director del Instituto de Medicina Legal, Miguel Fortín Magaña, dijo que de los 677 homicidios registrados en junio, 613 corresponden a hombres y que el 85 por ciento fueron con armas de fuego.
Detalló que 69 de las víctimas eran niños y adolescentes y que la cifra de junio refleja un promedio de 22.6 muertes violentas al día.
“Desafortunadamente junio de 2015 ha resultado ser el año más violento de la posguerra”, afirmó Fortín Magaña. “Nunca vamos a saber cuánto fue la violencia durante la guerra porque no había una medición, no se hacían autopsias”, señaló.
Según organismos que velan por los derechos humanos, que llevaban un recuento no oficial, se estima que en los 12 años de guerra murieron unas 76,000 personas y que otras 12,000 fueron desaparecidas.
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