El vicepresidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan Abelardo Mata, denunció durante el primer congreso hemisférico “La democracia no tiene fronteras”, que Nicaragua ha pérdido el estado de derecho a favor del partido gobernante, una situación que debilita la institucionalidad democrática del país.
“La guerra costó 60 mil vidas, toda la sangre derramada de un bando y de otro la han echado en saco roto. Gente sin convicción y sin visión de patria está llevando a la nación a reeditar los signos de violencia”, dijo.
También denunció que en el año 2013, el partido gobernante FSLN, realizó una Reforma parcial a la Constitución, el modelo que garantiza que Daniel Ortega, se perpetúe en el poder a Ortega, y la falta de transparencia en las elecciones.
“Lo que pretende es el control estatal. Con las reformas viene a controlar el país, una situación que desatará en violencia. “Nuestro gobierno se reeligió con desfachatez, creyéndose dueño -del país-, está queriendo construir un canal pese a que no goza de apoyo, y se ha vuelto permeable a la corrupción”, enfatizó ante los asistentes provenientes de distintos países de Latinoamérica.
La demanda de la iglesia al gobierno es la realización de un plan integral donde se contemple eliminar la pobreza, elevar la calidad de la educación, lograr el trabajo sin discriminación, el respeto irrestricto a las libertades individuales, y la urgencia de poner fin a todo abuso de autoridad contra ciudadanos que demandan sus derechos al gobierno de manera pacífica. La violencia y la represión que vive Nicaragua ya está ocasionado muertos, heridos, presos políticos y exiliados.
El Obispo dio a conocer la carta que la Conferencia Episcopal presentó en mayo del 2014, al presidente inconstitucional Daniel Ortega, en la que demandaba respeto a la institucionalidad, su posición en contra de las reformas constitucionales, la falta de acceso a la información pública, tráfico de influencias, la intolerancia política, cese al autoritarismo y la incertidumbre a la que ha sometido el país Ortega, con la aprobación de las reformas a la Constitución, entre otros aspectos, pero hasta ahora el gobierno ha puesto oídos sordos a esa demandas.
“Aunque se crea que predicamos en el desierto, estamos seguro que la voz que elevamos resonará en esta gente que nos mal gobierna y que Nicaragua volverá hacer república”, la declaración del obispo levanto aplausos de los asistentes.
Al mismo tiempo indicó que el poder electoral esta al mando de un funcionario que se ha sido acusado en varias oportunidades de enriquecimiento ilícito.
Por su parte, Carlos Vicchio, coordinador de Voluntad Popular, durante su intervención hizo el planteamiento de una agenda que contempla siete puntos para rescatar a Venezuela de la crisis política que enfrenta, que requiere de un acompañamiento internacional y de la liberación de los presos políticos.
La agenda contempla rescatar el país a través de la convivencia democrática que pasa por la recuperación de la institucionalización en Venezuela, el rescate de la economía produciendo más con equidad, atención social bajo el lema vivir y progresar, erradicación de la corrupción, establecimiento de un ejército apartidista, y el tema electoral que permita la observación internacional y la libertad de los presos políticos.
“La comunidad internacional debe exigir la libertad de los presos políticos para ir a elecciones, y la fiscalización del proceso electoral de los comicios parlamentarios a realizarse en diciembre próximo“, expresó Vicchio.
Propuesta para combatir la corrupción
Julio Ligorria, embajador de Guatemala en Washington, dijo que la corrupción es el factor de desestabilización en la región y recomendó tres pasos para acabar con ese flagelo.
“La Protesta debe mantenerse en las calles, la presión social debe propiciar conciencia en funcionarios electos para que cumplan con su deber, y mejorar el sistema de educación en los países para saber que exigir a las autoridades y para tener oportunidades”.