La Comisión Nacional de Emergencias de Costa Rica (CNE) declaró este alerta amarilla (preventiva) debido al aumento de las lluvias que se presentaron en el Caribe y zona norte del país.
El Centro de Operaciones de Emergencia de la CNE realiza un monitoreo constante en Sarapiquí, provincia de Heredia (norte), Turrialba, provincia de Cartago (centro) así como Matina, en la provincia de Limón (Caribe).
Estas localidades presentaron algunas afectaciones debido a deslizamientos en carreteras y desbordamiento de ríos.
Durante el fin de semana, Matina fue una de las zonas más afectadas por las lluvias, siete comunidades quedaron incomunicadas debido a la crecida del Río Barbilla y Río Davao.
Por su parte, en Sarapiquí el aumento del caudal del río Sucio afectó el dique Pénjamo, lo cual provoca inundaciones en varias comunidades cercanas como Alamo, El Zapote, Naranjales, entre otras.
En Turrialba cinco comunidades cercanas a puente Negro sufrieron inundaciones.
«Cabe destacar que en ninguno de los cantones hubo afectaciones a las personas y por el momento no se tiene abiertos albergues habilitados», citó la CNE.
El Instituto Meteorológico Nacional prevé que las lluvias continuarán durante la tarde y noche de este lunes, por lo que la CNE hace un llamado a la población para mantenerse vigilantes.
El temporal que afecta el Caribe y la zona norte inició desde el pasado 20 de junio y ha afectado a 1.585 viviendas, 431 centros educativos públicos, 23 carreteras, así como once puentes y siete diques.
El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, decretó el pasado martes emergencia nacional para atender con mayor rapidez a las comunidades damnificadas y agilizar el desembolso de recursos para la reconstrucción de infraestructura.