La falta de alumbrado público en el barrio Las Jagüitas hace que las familias se encierren en sus casas cuando oscurece, pues los delincuentes se aprovechan y hacen de las suyas, lo que molesta a los pobladores, ya que en el recibo de luz les cobran el servicio de alumbrado público, cuando este dejó de funcionar hace años.
“Todo este sector hasta llegar al parquecito todo eso está oscuro, no hay luminarias del todo y en la noche esto se convierte en una cueva de ladrones por la misma situación”, dijo Migdalia García, habitante del barrio.
En Managua casi el cincuenta por ciento de las luminarias datan de hace ocho años y la mayoría ya dio su vida útil, a esto se le suma el costoso plan de iluminación, pues todas las luminarias son de mercurio y sodio; sin embargo en el 2012 Disnorte-Dissur y el Ministerio de Energía y Minas (MEM) anunció que se iba a sustituir el alumbrado por un sistema más ahorrativo, pero hasta la fecha el alumbrado sigue siendo obsoleto.
Juan Carlos López, coordinador del Centro Jurídico de Ayuda al Consumidor, asegura que el alumbrado público esté en buenas o malas condiciones siempre lo asume el usuario, por esa razón este debe exigir el servicio si no lo tiene.
“La queja es constante porque en muchos sectores se carece de alumbrado público, hay lugares donde hay postes, pero las luces están fundidas, nosotros calculamos que solo en Managua hay un 25 por ciento de la población que no tiene alumbrado y en los departamentos es mayor”, sostuvo.
Según información de Instituto Nicaragüense de Energía (INE) en los nueve municipios de Managua hay 43,693 lámparas públicas, de las cuales solo 35,977 están ubicadas en el centro de la ciudad, siendo el lugar más iluminado, y que el que tiene menos es San Francisco Libre, que cuenta con 66 luminarias.
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