En las fincas hay “cosecha” de agua o reservorios, que protegen para que incluso tome agua el ganado. LA PRENSA/ S. MARTÍNEZ

Alternativa sagrícolas para enfrentar sequía

Ante el cambio climático, los productores han adoptado prácticas agrícolas en el Corredor Seco de Chinandega que permiten obtener buenos resultados a pequeños agricultores de varias comarcas del municipio de Villanueva y Somotillo.

Ante el cambio climático, los productores han adoptado prácticas agrícolas en el Corredor Seco de Chinandega que permiten obtener buenos resultados a pequeños agricultores de varias comarcas del municipio de Villanueva y Somotillo.

Rodimiro Gómez, es uno de ellos. Tiene en su finca de diez manzanas, en comarca La Pacaira de Villanueva, división de los espacios con el cultivo de yuca y frijol de la variedad alacín que crece y se desarrolla con buen follaje. Cerca de su casa está el huerto familiar para las hortalizas y sandías.

Explicó que es mediante alfombras de rastrojos de ajonjolí, maíz y hojas de los árboles frutales que conserva la humedad, y al final los resultados demuestran que hay mayor productividad que la práctica convencional.

Gómez cuenta con “cosecha” de agua o reservorios que protege con una porción de aceite quemado, cloro o abate para evitar los criaderos de zancudos.

“Estos reservorios sirven también para que consuman agua los pájaros, el ganado, en algunas ocasiones, y regar las plantas”, dice optimista el campesino a quien lo apoyan en las tareas sus hijos, nietos y su esposa.

ABONO ORGÁNICO

Gómez aprendió a usar el pluviómetro, en cada lluvia anota la cantidad de milímetros de agua que adquieren los suelos.

Al revisar indica que en mayo hubo cuatro lluvias aisladas con 45 milímetros, eso le indicaba que los cultivos se secarían por lo tanto no sembró. Pero resulta que en este mes tiene marcado que la última lluvia ocurrió el domingo antepasado y sembrar seria perder la cosecha.

“Es que ya viene ‘La Canícula’ o El Veranillo de San Juan y la semilla no germinaría, se perderían además los recursos a invertir”, comentó el lugareño, quien tiene tres años de trabajar de esa manera en su finca.

“Antes sin estos conocimientos se perdían las cosechas, los pozos se secaban y no teníamos de donde echar mano”, expresó el campesino.

Todo seco y hay pérdidas

Enrique Pereira, de la comarca La Curva, finca Shanghái, se muestra apesarado por todo lo seco que se advierte en los alrededores.

“Todo está seco, el fenómeno de El Niño con la Canícula extenderá por dos meses esta sequía, hay gran pérdida en los cultivos. La tala no se detiene, la gente no cuida el medioambiente. Aquí tenemos agua de una quebrada que estamos limpiando y protegiendo, para asegurar pasto para el ganado, con esta sequía y sin sistema de riego especializado no se puede sembrar”, refirió Pereira.

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