Unos cuatrocientos manifestantes exigieron ayer en Guatemala la dimisión del presidente del país, Otto Pérez Molina, y el cese a los actos de corrupción en su gobierno, sacudido en abril y mayo por escándalos en el ente recaudador de impuestos y el Seguro Social.
Los inconformes se reunieron por noveno sábado consecutivo frente al Palacio Nacional de la Cultura, antigua sede del gobierno, pero en esta ocasión con un número reducido de manifestantes en comparación con los plantones anteriores.
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