Mientras familiares y amigos daban ayer cristiana sepultura a los restos de Ángela del Socorro García García, de 32 años, asesinada de 13 machetazos propinados por su cónyuge Diego Manuel Tinoco quien se suicidó la mayor preocupación de los vecinos del barrio Santa Clara, en Juigalpa, es el trauma, la manutención y el futuro de los seis hijos que quedaron en la orfandad.
Ángela García era el único sostén de sus seis hijos y también alimentaba a su madre Juana Paula García, quien está semiinválida.
Doña Juana Paula García no deja de maldecir al hombre que le quitó la vida a su Angelita, la hija mayor de cinco que procreó y dice que no permitió que se velara junto a él.
Lavaba y planchaba todos los días sin descanso, trabajaba para mantener a sus hijos porque ella no se atenía al hombre que solo palo le daba. Ese viejo no reconoció a sus hijos por no darles una pensión, él le quitó la vida a mi hija y dejó motos a sus hijos, ella me daba todos los días el almuerzo, dijo sollozando la señora.
El niño de iniciales D.A.G., de 12 años, quien pudo escuchar cuando su madre le decía a su padre: ¡Viejo, yo ya no quiero nada con vos, porque te ponés así! Luego vio sobrevenir sobre el rostro de su madre los machetazos que él imaginó eran fajazos se ha desmayado, ha recibido atención médica y lo mantienen sedado.
La hija mayor de García, a sus 18 años está embarazada, tiene el apellido del victimario, no ocurrió así con los cinco hermanos de 5, 7, 10, 12 y 14, que también dependían de su madre.
Doña Juana Paula asegura que los seis hijos de Ángela vivirán con ella y que además del apoyo que les ha dado la Alcaldía, el Ministerio de la Familia se ha comprometido a apoyarles. Yo estoy renca, pero Dios nos va a ayudar, repetía.
La joven embarazada expresó: Yo digo que estamos mejor aquí, unidos, yo voy a hacer lo que pueda para cuidarlos y mi abuela nos va a ayudar. Me siento mal por lo que pasó, pero hay que superarlo. Ellos peleaban, pero nunca pensamos que iba a ocurrir esto, yo estaba dormida y cuando alcancé a ver ya no se podía hacer nada.
Recuerda que la familia permaneció trabajando en Costa Rica. Yo tenía 7 años y mi hermanita (de 5 años) nació allá, todos recogíamos café para mantenernos, asegura.
Necesitamos el apoyo para escuela, alimento, vestuario quedaron solos, sin papa ni mama. Que los niños queden unidos y les den una ayuda mensual. El acto criminal no tiene nombre, ese hombre no pensó en sus hijos, por lo que haya sido, mejor da la vuelta y se va, manifestó Henry Rivas.
EN COSTA RICA LE QUEBRÓ LA NARIZ DE UNA PATADA
Ángela García García vivió la violencia y se desahogaba con sus vecinas.
Evelyn del Carmen Sandoval es una de sus vecinas que llora su pérdida porque la describe como excelente madre, hija y trabajadora, era alegre y decía que se iba a ir sola de nuevo a Costa Rica para poner el piso de cerámica de su casita que ella construyó cuando vino de ese país.
Según Evelyn, el maltrato y la violencia venían desde hace rato porque ella me confió que le quebró su naricita de una patada que le dio el hombre. La madre sufría cuando la llamaba y lloraba por el maltrato, le decía venite, hasta que decidió regresar.
A juicio de la vecina todos sus sacrificios fueron para sus hijos, ella le tenía miedo a ese hombre, lo corría tantas veces, pero él no la dejaba. Lavaba a todos los vecinos y estaba rodeada de sus chigüines, incluso muchas veces el hombre estaba con ella, pero la niña grande y la de 10 años era pegada con él, y le pedían que su padre regresara y ella volvía por sus hijos.
A juicio de Evelyn, cuando hay violencia hay que separarse y no estar pegados por los hijos, hay que hablar claro a ellos porque primero es la vida, todos estamos conmovidos, es una gran pérdida.
El comisionado mayor Bayardo Rosales, jefe de la delegación de Chontales, refirió que las indagaciones policiales concluyen en que Ángela había corrido a su cónyuge un día antes, le dijo que se iría a Costa Rica porque no aportaba a la casa y él le dijo: si vos me dejás te mato y me mato yo.
El jefe policial dijo que a través de la Comisaría de la Mujer le darán acompañamiento a los niños que enfrentan el trauma.
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