Por su topografía, el lago de Managua constituye parte de una cuenca cerrada con un balance hidrológico igual a cero. Por una parte, durante el siglo XX, el lago de Managua drenó por el río Tipitapa, solamente cinco veces, hacia el Cocibolca, siendo la última durante el huracán Mitch en 1998; y, por otra parte, todo lo que llueve en la cuenca es igual a lo que se infiltra más lo que se evapora, de manera que, en un periodo multianual, el lago, como reservorio, no produce escorrentía (excepto durante las crecidas), para sustentar un proyecto de gran envergadura, hidroeléctrico o de riego, sin que para ello no tenga que depender de un trasvase de agua desde el lago Cocibolca.
El lago de Managua se encuentra aproximadamente 8 metros por encima del lago Cocibolca, altura que, durante un trasvase, tendría que ser superada mediante una planta de bombeo, en el río Tipitapa, la cual, bien podría ser una planta reversible (equipada con turbo-bombas), que bombee, hacia el lago de Managua, con energía base barata durante la noche y, genere energía pico durante el día, aprovechando la caída y parte del agua bombeada o, los excedentes de las grandes crecidas.
Según Ineter la cuenca del Cocibolca produce un caudal aproximado de 250 m3/seg., que pudiera ser destinado para un proyecto de propósitos múltiples (consumo humano, riego, hidroelectricidad, acuacultura, transporte acuático, turismo, etc.). En el pasado, utilizando las aguas del gran lago, fueron estudiados proyectos como: El Brito, en el departamento de Rivas, con 250 MW de potencia; y el proyecto Tipitapa-Tamarindo, excluyente con Brito, que contempla la generación en el sitio del Tamarindo, con una planta de 250 MW que, paulatinamente, le iría cediendo agua a un proyecto de irrigación de doscientas mil hectáreas, ubicadas en los valles intramontanos y planicies del Pacífico, en los departamentos de Managua, León y Chinandega.
Adicionalmente, se han estudiado proyectos como: el Interlagos, excluyente con Brito y Tipitapa-Tamarindo, para generar en el sitio del Tamarindo con 250 MW de potencia, el proyecto contempla bajar el lago Xolotlán al nivel del lago Cocibolca mediante un dragado del río Tipitapa, esto reduciría el tamaño del lago a solamente seiscientos kilómetros cuadrados, alejando sus costas desde el malecón hasta una línea entre la península de Chiltepe y Punta Huete; y, finalmente, el proyecto de irrigación más ambicioso, conocido como Riego bajo la cota 100, que combina el proyecto Interlagos con el riego de setecientas mil hectáreas, localizadas en las costas del Pacífico y en los valles intramontanos. Ambos proyectos fueron, con mucha razón, duramente criticados por los ambientalistas, porque reducirían drásticamente el tamaño del lago y privarían a la capital de su paisaje acuático natural, sin embargo, a pesar de ello, recuperarían para Managua, 400 kilómetros cuadrados.
El lago de Managua, por ser una cuenca cerrada, con el tiempo se salinizaría hasta un punto de eutroficación sin retorno, principalmente, con los agroquímicos e insecticidas provenientes de las actividades agropecuarias, por lo tanto, aunque ya se perdió su utilización para consumo humano y de recreación, al corto y mediano plazo, se perdería el uso de sus aguas para las actividades agropecuarias o para cualquier otro uso. También, las aguas residuales de la generación geotérmica, contaminan el lago y, así, igualmente lo hacen, las aguas residuales y vertederos de basura, de la mayoría de las poblaciones ubicadas en las costas del mismo.
Por lo anterior, es urgente, prioritario y necesario, optimizar e implementar un megaproyecto de propósitos múltiples, utilizando como instrumento el lago de Managua, que use aguas trasvasadas por bombeo desde el lago Cocibolca, las cuales, puedan circular a través del lago en cuestión y, previa generación en una planta sobre el río Tamarindo, salir hacia el océano Pacífico. Algunos años después, cuando, producto de la circulación haya bajado la salinidad del agua, y esta sea apta para todos los usos posibles, se procedería a implementar un proyecto de riego y energía, similar a los antes señalados; con la seguridad absoluta que dicho proyecto sería muy rentable y, en gran manera, incrementaría la calidad de vida de todos los nicaragüenses.
EL AUTOR ES INGENIERO CIVIL
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