En la segunda mitad del año, en pleno invierno, el sector de la construcción espera recuperar al ímpetu que no logró a inicios de este año. La mayoría de los proyectos, principalmente públicos, se quedaron en papel, los que esperan se pongan en marcha a partir de este mes.
Rodrigo Pereira, recién electo presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC), habla muy optimista, aunque reconoce que el año no arrancó como lo tenían planificado. Con cifras actualizadas hasta marzo de este año, el sector ha crecido 8.2 por ciento y esperan que al término del período se sitúe en 12 por ciento. La meta, sin embargo, es inferior al veinte por ciento que habían anunciado a finales del año pasado.
La mirada de la construcción está puesta en la cartera de proyectos del sector público, principalmente de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) y los ministerios de Salud y Educación. Son más de doscientos proyectos que esperan se ejecuten este año, la mayoría del sector público. “Desgraciadamente el primer semestre no arrancó con el dinamismo que queríamos que iniciase. Creemos que vamos a crecer un 12 por ciento, quiero ser conservador con esta cifra, pero espero que sea mejor con toda esta inversión que se va arrancar en este segundo semestre”, afirma Pereira, quien insiste en la necesidad de formalizar más al sector.
¿Cómo se ha comportado la construcción en los primeros cinco meses del año?
La construcción inició el año con algunos proyectos sobre todo con el Minsa (Ministerio de Salud), con hospitales primarios que se iniciaron en febrero. Algunos proyectos de algunas instituciones públicas hubo un poco de retraso como son los proyectos de Enacal (Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados), por diferentes razones no comenzaron sus procesos de licitaciones en el mes de noviembre (pasado) para comenzar sus construcciones en los primeros meses del año. Y me refiero a Enacal porque es una de las instituciones que está invirtiendo más en el país, solo en el 2015 y 2016 van a invertir casi cuatrocientos millones de dólares, ya han sacado a licitación en lo que va de este año más o menos unos sesenta millones de dólares, ya se están firmando contratos y esperamos que en este mes de junio todos los proyectos arranquen… Los primeros meses del año estuvieron no como esperábamos, pero lo importante es no ver el pasado sino el presente y el futuro, realmente hay una gran cantidad de obras que están sacando tanto la inversión pública como la inversión privada.
¿Cuáles son las inversiones en ejecución en el sector privado?
Estamos viendo la ampliación que se está haciendo en Galerías Santo Domingo, el centro comercial que está en Linda Vista, va a iniciar una obra sobre la Carretera Norte del Grupo Ocal, está iniciándose (la tienda) Walmart, ya se está construyendo en Carretera a Masaya PriceSmart, aparte de varios hoteles que se están haciendo en la zona de San Juan del Sur, así como varios centros comerciales que se están haciendo ahí por la intersección en la Suburbana y Carretera Sur, que no son grandes pero que los están haciendo empresas de la Cámara de la Construcción. Y creo que el panorama para este segundo semestre es muy importante, creo que todas las empresas nos estamos preparando para hacerle frente a todas estas obras sin meter las megaobras que todavía no las estamos tomando en consideración, lo importante es que estamos trabajando en pequeños y medianos proyectos, que le está ayudando a las medianas empresas. Solo el Ministerio de Educación está sacando (a licitación) más de 150 proyectos de rehabilitación de escuelas, construcciones nuevas y esos son proyectos pequeños que le está dando oportunidad a muchas empresas…
¿Qué está impulsando estas obras este año?
Primero que todo, son programas que ya estaban establecidos, el año pasado que por diferentes razones hubo problemas, recordemos que hubo el terremoto (en abril) y eso paralizó un poquito la inversión, este año ya todos estos proyectos que estaban en línea ya iniciaron, además el Minsa ya se comenzó a sacar a licitación varios hospitales, uno de ellos es el de Bluefields, van a sacar el hospital de Chinandega, el que va a sustituir el de León, que son proyectos de sesenta y setenta millones de dólares. El estadio calculamos que en dos meses va arrancar, esperamos que así sea, por tanto por la cifra en inversión tanto privada como pública pues creemos que va a ser un buen año este y el comienzo de 2016.
¿Cuál es el proyecto más grande que se está ejecutando ahora?
Es el Hospital Occidental, que anda por el orden de los sesenta millones de dólares, el Hospital Militar que ya se concluyó, solo se está esperando la inauguración del mismo. Y tenemos otros proyectos que tal vez no llegan a esa cifra, pero está pendiente el Estadio (de beisbol), que no podía sobrepasar los 32 millones de dólares, por ahí puede andar.
¿Cree que la construcción realmente se reactive con fuerza en este segundo semestre en pleno invierno?
Todas las obras se tienen que ejecutar, pero uno de los problemas es, efectivamente, que cuando los contratistas licitan, por ejemplo, un proyecto que dura 18 meses y este solo agarra parte del verano lógicamente esto nos afecta, porque iniciar en el mes lluvioso o época lluviosa lógicamente tenés que paralizar las obras, tenés que pagar a tus trabajadores mientras vos no podés avanzar porque la lluvia no te lo permite, sobre todo en proyectos de agua potable, que tenés que estar zanjeando, que se te inunda muchas veces y si tenés tubería el agua te la mueve. Lo ideal es que estos proyectos siempre inicien en el verano para que te agarre, si son 18 meses, dos veranos y un invierno. Por eso hago un llamamiento para que las instituciones cuando liciten sea en verano…
¿Pero los proyectos que me mencionó a inicios de la entrevista ya empezaron?
No, ya están licitados, pero ya van a iniciar. Los de Enacal no han iniciado ninguno del programa Pisash (Programa Integral Sectorial Agua y Saneamiento Humano), calculo que en estos días van a arrancar, pero lo importante es que en este mes de junio todos los proyectos sin excepción y que ya fueron licitados, que calculo pueden andar los sesenta millones, van a arrancar. Están en proceso de licitaciones agua potable Santo Tomás, aguas negras de Masaya, que es un proyecto que debe andar arriba de los 14 millones de dólares. El MTI también ha sacado proyectos de los módulos comunitarios que andan en el orden de los cinco millones de dólares… que ahora está exigiendo especificaciones muy drásticas, me refiero de calidad, está haciendo las bases trituradas estabilizadas con cemento para mayor durabilidad de las carreteras que se están haciendo con adoquín.
¿En red vial cuánto se invertirá este año?
La semana pasada tuvimos una reunión con el viceministro de Transporte e Infraestructura de todo lo que es el plan de inversión que tiene el MTI y creemos que este año puede fácilmente quedar en más de trescientos kilómetros ya terminados, se está licitando Bluefields que va a ser de concreto, que es muy importante y habrá varias empresas que van a participar.
Hablemos un poco sobre el precio de los materiales de construcción, ¿cuál es su comportamiento en lo que va del año?
Hasta el momento no ha habido un escenario o índice que nos indique que el hierro va a incrementarse (…) tenemos también la tendencia de que los combustibles que han bajado y eso ayuda a que los costos de los proyectos que se liciten sean menores. Los materiales si bien es cierto vienen subiendo normalmente, recordemos que hay muchos que son dolarizados y al final nuestros contratos no los dolarizan, son muy pocos que son en dólares y ahí el contratista va perdiendo, por esa razón hemos insistido en que se apeguen a ley y se cumpla con la fórmula polinómica, que es el ajuste de precio…
¿Se sintió en la construcción la rebaja de la energía de abril?
Mire ahí hay que esperar, hasta el momento ya vino la factura pues no se vio como muy (fuerte) el impacto, recordemos que la construcción no es industria no dependemos de la energía, más que todo se hace el uso en nuestras oficinas o planteles que tenemos en nuestros proyectos por tanto lo que sí nos afectan como sector construcción son los combustibles, ya que todas nuestras maquinarias dependen del diesel.
¿Cuál es el crecimiento real que llevan en lo que va del año?
Si nos comparamos con marzo, que es el dato que tenemos hasta ahorita, tenemos un crecimiento promedio de 8.5 por ciento. Y otro dato que tenemos comparando marzo del año pasado con el de este año, tenemos 23,000 inscritos al Seguro Social, el año pasado teníamos veinte mil. Lo vemos muy poco, pero realmente es que anda mucha gente en el sector informal y es lo que nosotros tenemos que atacar y buscar cómo remediar porque hay una competencia desleal, muchas veces dice que está inscrita, licita, pero lo vemos como informal porque no paga el salario mínimo, no cumple el convenio colectivo de la construcción, no paga el INSS, no cumple con la ley de seguridad e higiene y por ende no reporta sus ingresos y por eso no aporta al IR de la DGI, eso afecta la competitividad de nuestras empresas.
¿Eso explica que pese al crecimiento que usted me menciona no ve reflejado un fuerte repunte del empleo formal del sector?
Sí, esto es sencillo, hay mucho sector informal y por eso nosotros como sector privado y cámara tenemos que atacar eso, y no solo nosotros porque el principal actor es el Gobierno. Por eso hemos dicho, no se dediquen a fiscalizarnos a nosotros que somos formales, que ya nos conocen, que cumplimos con todos los requisitos, enfoquémonos en los que están afuera, en los que no están cumpliendo no solo con lo que tiene que pagar sino en la calidad misma de la construcción. Pero este es un tema que tenemos que verlo como país, sector público, sector privado incluso la gente que contrata para centros comerciales pequeños deber hacerlo con empresas formales porque muchas veces contratan a un maestro de obra, que muchas veces compra los materiales más baratos y se van a lugares no correctos, que no cumplen con las normativas, por tanto los negocios o las casas se están convirtiendo en tumbas…
¿Pero formalizarse es caro?
Cada día hay requisitos que son cargas para el sector privado y creo que eso no se puede seguir asumiendo, y lógicamente ocasiona que cada día las empresas se vayan a la informalidad, el salario mínimo va subiendo de una manera no apropiada porque se están tomando índices del pasado y ya Nicaragua ha cambiado, con todos los proyectos que le mencioné que vienen privado y público, aquí nos tenemos que preparar para ser eficientes y productivos, y no solo las empresas sino también los trabajadores. Los salarios deben fijarse por la productividad, no se puede seguir incrementando a paso agigantado el salario mínimo. El problema es que en el sector construcción tenemos un convenio colectivo, entonces cuando sube el salario mínimo del obrero o ayudante también presiona el salario de los operarios… Si bien es cierto por un lado se nos han bajado los combustibles por otro lado se nos ha subido la cuota patronal del INSS y la mano de obra.
¿A qué nivel se ha encarecido la mano de obra?
En un promedio del 11 por ciento anual, más el convenio colectivo que hacemos nosotros que anda por el orden de un seis por ciento. Eso no lo asumimos ni con el deslizamiento y además no hay contratos en dólares. En Nicaragua le podría decir que los contratos en dólares no llegan ni al uno por ciento por tanto el contratista asume todos esos riesgos, nos convertimos como diría en unos especuladores de precio a futuro cuando son proyectos de más de un año, porque no sabemos qué va a suceder…
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