No vidente cae en manjol

A las 6:20 de la mañana de este lunes, el no vidente Beymar Eugenio Ortiz Espinoza, intentaba cruzar la Carretera Panamericana, casi al frente del estadio municipal de beisbol en Dolores. No había avanzado ni una cuadra cuando de repente un ciudadano le dijo: ¡Hay un hoyo! Él se detuvo, se hizo a un lado, continuó el paso y cayó a un manjol sin tapa.

A las 6:20 de la mañana de este lunes, el no vidente Beymar Eugenio Ortiz Espinoza, intentaba cruzar la Carretera Panamericana, casi al frente del estadio municipal de beisbol en Dolores. No había avanzado ni una cuadra cuando de repente un ciudadano le dijo: ¡Hay un hoyo! Él se detuvo, se hizo a un lado, continuó el paso y cayó a un manjol sin tapa.

Comentó que el hoyo de aproximadamente dos metros ochenta, estaba lleno de agua y nadie lo quería auxiliar. “Cuando me estaba ahogando ahí adentro yo ya no tenía fuerza para moverme, pero me llené de mucho valor y con la ayuda de algunas personas que se encontraban arriba diciéndome que me sujetara de unas escaleras, es que logré salir”, dijo Ortiz.

Fue llevado a un centro asistencial porque no podía caminar. Producto de esa caída, Beymar se encuentra hospitalizado en el Hospital Regional Santiago de Jinotepe.

Habita en la tercera etapa del barrio Alfonso Pascual, en un terreno que logró conseguir con la Alcaldía, pero según él las condiciones en las que vive son precarias.

Este ciudadano es muy popular en Carazo por su independencia. Es universitario, músico, masajista y artesano.

Este sábado, Beymar empezaría a viajar a Managua para estudiar Inglés gracias a una beca que se había ganado, pero teme perderla, según él, porque algunos médicos le han expresado que posiblemente quede en silla de ruedas.

“Yo le solicito apoyo a toda la sociedad de buen corazón para poder seguir adelante, nunca me he dedicado a pedir, soy una persona ciega e independiente. Trabajo desde el 2008 en el mercado municipal de Jinotepe, además presento problemas renales y producto de ello me he visto obligado a dejar lo que antes hacía”, expresó.

A pesar de estar postrado en una cama, Beymar sonríe y se lanza su retahíla de manera rápida: “chicle, caramelo, paleta, meneíto, el maní, maní. Señores a 25 los cuatro rollos de papel higiénico, tengo pasta dental, jabón de lavar traste, jabón de lavar ropa, señora lleve bonito y barato”.

Pañales desechables y una silla de ruedas es lo que necesita con urgencia.

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