A sus 61 años, Kim Basinger recurre al cine europeo para volver a llevar sobre sus hombros el peso de una película y el resultado es The 11th Hour, un drama que condensa la filosofía por la que se rige la actriz: “En la vida, lo que no es difícil no merece la pena”, dijo a Efe.
“Es, sin duda, el proyecto más arriesgado de mi carrera”, afirmó la ganadora del Óscar por LA Confidential (1997). “Fue una experiencia brutal a nivel físico, emocional y mental. Un papel de extremos y de retos que —añadió— requería gran coraje y que me obligó a buscar muy dentro de mí.
Fue un regalo en toda regla. Un gran viaje”, finaliza la actriz.
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