A pesar de estar ubicado a cuatro kilómetros al oeste del poblado de Totogalpa, en Madriz, las 235 familias campesinas que habitan en la comunidad indígena de San José de Palmira tienen tres décadas sin contar con el servicio de energía eléctrica en sus hogares durante las 24 horas del día.
“Una vez nos dijo el alcalde (Melvin López Gadea) que como ya nos habían regalado unos paneles solares pequeños no teníamos derecho a la energía eléctrica, si es obligación de ellos brindarnos ese servicio en nuestros hogares”, dijo Xiomara del Socorro Hernández, quien se dedica a producir pan en su casa.
En la zona hay paneles solares que brindan energía en caso de emergencia —no la tienen 24 horas— esto se logró por un organismo no gubernamental.
¿MOLESTOS PORQUE OTROS AYUDAN?
El señor Juan Antonio Vanegas Bautista, con cuatro años de habitar en Palmira, cree que el problema es que las autoridades de Totogalpa no toleran que algunos organismos lleguen a ayudar a los pobladores de esta comunidad indígena, que es considerada un modelo en el desarrollo ecoturístico en el departamento de Madriz.
“Ellos se molestan porque otros nos ayudan, lo que ellos no hacen como reparar el camino de penetración, mejorar nuestras viviendas, apoyarnos con las siembras de granos, traernos agua para el consumo y hasta convertir a Palmira en una zona ecoturística”, dijo Vanegas.
LA PRENSA buscó ayer la versión del alcalde liberal Melvin López Gadea —ahora aliado del Frente Sandinista— pero un funcionario que no se identificó dijo que el jefe de esa comuna totogalpina no brinda ahora información a medios derechistas, “si venís de LA PRENSA no damos entrevistas”, apuntó.
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