Maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) atacaron ayer varios edificios oficiales como parte de las acciones de boicot a las elecciones de este domingo.
Los maestros, quienes están en una huelga indefinida que afecta a más de un millón de alumnos, han indicado que seguirán con su boicot a las elecciones, que consideran una “farsa”, para presionar al Gobierno a fin de que responda a sus peticiones: la recuperación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa que desaparecieron el 26 de septiembre de 2014, un aumento salarial y la derogación de la reforma educativa promulgada en 2013 por el presidente mexicano Enrique Peña Nieto.
Ayer en la mañana, un grupo de maestros acudió a la sede del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Chilpancingo, donde quemaron propaganda electoral. Después se trasladaron hasta el Congreso del Estado, donde rompieron vidrios de la fachada, hasta que fueron replegados por antimotines del Gobierno estatal.
Otro grupo tomó las oficinas de Finanzas del Gobierno de Guerrero hasta que treinta minutos después también fueron retirados por otro equipo antidisturbios.
En los accesos al municipio de Tixtla, donde está la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, continúan instalados filtros de seguridad para evitar que los manifestantes lleguen a Chilpancingo, la capital estatal, a atacar las instalaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).
En Morelia, capital de Michoacán, la sección 18 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se manifestó frente la junta local del Instituto Nacional Electoral (INE) y a la sede central del órgano electoral de Michoacán, impidiendo la entrada a los edificios. Para hoy anunciaron una marcha en Morelia, en la que se espera participen más de 25,000 personas.
83 millones de mexicanos están llamados a las urnas este 7 de junio para elegir a 1,996 cargos públicos, entre ellos quinientos diputados federales y nueve gobernadores.
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