Las reservas de petróleo de EE. UU. bajaron en 1.9 millones de barriles, hasta los 477.4 millones, pero se mantienen en el nivel más alto para esta época del año en al menos ocho décadas, informó ayer el Departamento de Energía.
Una vez conocido el dato, el precio del barril de petróleo de Texas (WTI) para entrega en julio se situó en 60.48 dólares, con un descenso de 0.78 dólares en relación con la apertura, equivalente a un 1.27 por ciento.
Por otro lado, las importaciones de crudo de las últimas cuatro semanas se situaron en 7.03 millones, un 1.3 por ciento por debajo del mismo período del año pasado.
En lo que se refiere a la gasolina, las reservas bajaron en 300,000 barriles, un 0.2 por ciento, y se ubicaron en 220.3 millones, por encima de la media en esta época del año.
Las refinerías trabajaron a un 93.2 por ciento de su capacidad instalada la semana pasada, por encima del 93 por ciento de la semana anterior.
Estas cifras excluyen la Reserva Estratégica de Petróleo del Gobierno de Estados Unidos, que se elevaron ligeramente hasta los 692.3 millones de barriles, 500,000 barriles más que en la semana precedente.
El total de existencias de crudo y productos refinados, incluida la Reserva Estratégica, alcanzó la pasada semana los 1,944.4 millones de barriles, comparado con los 1,936.5 millones de barriles de la semana anterior.
A la baja
El precio del petróleo cayó fuertemente ayer en Nueva York, deprimido por el anuncio de una producción estadounidense todavía elevada y sin que la OPEP, que se reúne mañana en Viena, brinde elementos tranquilizadores sobre el exceso de oferta en el mercado.
El precio del barril de “light sweet crude” (WTI) para entrega en julio perdió 1.62 dólares a 59.64 dólares en el New York Mercantile Exchange (Nymex), tras cerrar el martes en su nivel más alto del año (61.26 dólares por barril).