Ni una lágrima sacó Nahúm Isaí Bravo Tórrez, de 25 años, la tarde de ayer, al momento que narraba de manera detallada cómo privó de la vida a su padre, hermana y madrastra, con la ayuda del acusado Jairo Josué Ugarte Centeno, de 23 años, cuyos crímenes fueron cometidos el 26 de marzo en una vivienda del barrio Los Ángeles, Managua.
Al parecer, las pretensiones de Nahúm, con su admisión de hechos que realizó ante el juez, eran librar de culpa a los acusados Orquídea Orozco (su cónyuge); Erick Blandón (su confidente) y a Gabriel Angulo (vende agua helada), este último contratado supuestamente para tapar la fosa con tierra.
Nahúm dijo que estos tres acusados no sabían de los crímenes, ni que los cuerpos estaban en una fosa en la misma vivienda.
Nahúm le confesó ayer al juez Cuarto Distrito Penal de Juicio, Carlos Silva Pedroza, que dos días antes de cometer los crímenes, buscó al acusado Jairo Ugarte y le propuso que mataran a las víctimas Santos Bravo Gómez, de 56 años, (padre de Nahúm); Lucía Leticia Bravo Murillo, de 22 (su media hermana) y a la señora Rosibel Murillo Reyes, de 53, (madrastra).
Sin embargo, no dijo qué lo motivo a cometer los asesinatos.
Ugarte ya admitió su participación en el crimen y fue condenado a 71 años y seis meses de cárcel por los tres asesinatos y el robo agravado, pero según la legislación nicaragüense, solo cumplirá 30 años.
Joven acuchillada
Nahúm Bravo manifestó que una vez que le enseñó a Jairo Ugarte la casa de su padre Santos Bravo, procedieron a cometer el crimen la tarde del pasado 26 de marzo de 2015, y la primera víctima fue su media hermana, la joven Lucía Bravo, quien estaba sola en la casa.
Nahúm indicó que en un descuido le echó una llave a la joven por detrás y la agarró del cuello, mientras Jairo Ugarte fue a buscar una navaja a la cocina y le propinó varias heridas a la muchacha. Según el dictamen forense, la joven tenía 46 heridas por arma blanca.
Santos Bravo, padre de Nahúm, que andaba comprando unas cuajadas en Bolonia, llegó a la media hora de la muerte de su hija Lucía, y en un descuido neutralizó a su padre y Jairo lo mató al propinarle varios batazos en la cabeza.
La última víctima del triple asesinato fue la señora Rosibel Murillo, madrastra de Nahúm, quien andaba trabajando y al llegar a la casa fue atacada a tubazos por Jairo Ugarte y después junto con Nahúm echaron los tres cuerpos en la fosa donde Santos Bravo hacía cambios de aceite a los vehículos.
Trozos de sesos
Nahúm Bravo detalló que la escena del crimen era un desastre y que después que echaron los cuerpos a la fosa empezaron a limpiar la sangre que estaba esparcida por todos lados.
“Yo no aguantaba ese hedor de sangre, yo me salí hacia el lado de la cama y él (Jairo Ugarte) estaba limpiando solito pedazos de sesos. Enjuagó la mecha del lampazo, volvió a limpiar; esperamos que fuera de noche, para que las personas que estaban del lado de la calle no vieran lo que estábamos haciendo del lado de la fosa”, narró Nahúm de manera fría y sin mostrar alguna señal de arrepentimiento.
Nahúm manifestó que cuando tenía 6 años vivió donde su padre hasta que cumplió los 20 años; se fue de la casa para habitar en el barrio Las Torres, donde su madre Nubia Tórrez.
Aseguró que sufría mucho maltrato de parte de su madrastra Rosibel Murillo y su hermana Lucía Bravo; también señaló que su padre Santos Bravo era una persona muy tacaña y que no le gustaba que le ensuciaran el piso de su casa.
Finalmente, Nahúm pidió perdón ayer a toda su familia porque no sabían nada de lo sucedido y dijo que los había engañado a todos.
Debate de pena
Después que Nahúm admitió los hechos se realizó el debate de pena y la Fiscalía solicitó contra este la pena máxima de 25 años de prisión por el parricidio de su padre Santos Bravo; otros 25 años de cárcel por el parricidio de su hermana Leticia Bravo; más treinta años de encierro por el asesinato de su madrastra Rosibel Murillo y siete por robo agravado, para totalizar 87 años de encierro. La defensa pidió las penas mínimas que totalizan 72 años.
La lectura de sentencia contra Nahúm Bravo fue programada para el próximo 12 de junio a la 12:00 del mediodía.
El juicio contra los acusados Orquídea Orozco, Erick Blandón y Gabriel Angulo, supuestos encubridores del triple crimen, continúa mañana a la 1:00 p.m.
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