Los padres de familia del Hogar Zacarías Guerra apoyan a los maestros y trabajadores sociales que permanecen en paro de labores. LA PRENSA/ M. ESQUIVEL

Crisis en Hogar Zacarías Guerra

Desde hace cinco años los maestros y trabajadores sociales del Hogar Zacarías Guerra devengan el mismo salario. Por eso estarán en paro de labores hasta que las autoridades acepten negociar una revisión salarial.

Desde hace cinco años los maestros y trabajadores sociales del Hogar Zacarías Guerra devengan el mismo salario. Por eso estarán en paro de labores hasta que las autoridades acepten negociar una revisión salarial.

Unos veinte trabajadores iniciaron esta presión el pasado lunes y, según Francisco Hernández, uno de los educadores del hogar, la continuarán hasta que la junta directiva apruebe un reajuste salarial.

Hernández asegura que desde hace cinco años los maestros que atienden a los 130 niños del programa de internos y semiinternos, devengan los mismos 5,200 córdobas mensuales.

Este paro de labores, según José Esteban Rodríguez, presidente de la junta directiva del Hogar Zacarías Guerra, es considerado como un “abandono de trabajo”.

Rodríguez alega que la negociación salarial se está discutiendo en el Ministerio del Trabajo (Mitrab). De hecho, ayer se reunieron los miembros del sindicato con las autoridades del centro, pero aún no llegan a ningún acuerdo.

El Hogar Zacarías Guerra atiende en total a 500 niños, de esos 130 son alumnos internos y semiinternos.

Gabriela Muñoz, una de las trabajadoras sociales que trabaja con los niños en riesgo, indicó que además de no aprobar reajustes salariales para sus trabajadores, el Hogar Zacarías Guerra tampoco asegura todo el avituallamiento necesario para atender a los niños.

“Nos hemos visto en el penoso caso de tener que pedir papel higiénico a los padres”, afirma la trabajadora que participa en el paro de labores.

El presidente de la junta directiva reconoce que el centro enfrenta problemas económicos y esto está afectando el aseguramiento de los materiales necesarios para atender a los alumnos internos.

Para funcionar, el Hogar Zacarías Guerra necesita por lo menos un millón de córdobas al mes. La mitad lo asegura el Gobierno y la otra parte proviene de donaciones, según Rodríguez.

Los maestros y trabajadores sociales que están en paro de labores son los que atienden a los niños y jóvenes en riesgo que forman parte del programa de alumnos internos y semiinternos, afirma Rodríguez.

“Nos reunimos una vez con ellos (los maestros en paro) y se les pidió que hicieran una propuesta porque lo que ellos estaban solicitando estaba fuera de nuestro alcance”.
Esteban Rodríguez, presidente de la junta directiva del Hogar Zacarías Guerra.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí