La calle es el único medio que les queda a los nicaragüenses para rescatar su institucionalidad ante la arrogancia del inconstitucional presidente Daniel Ortega de no querer hacer cambios en el sistema electoral, plantea Erik Quiñones, del Movimiento Democrático Nicaragüense (MDN).
“Aquí lo único que nos queda es ir a la calle y exigir por la vía pacífica pero decidida que Ortega respete los derechos que como ciudadanos tenemos a que se nos cuenten bien los votos, que respeten nuestros derechos humanos y políticos”, planteó Quiñones, quien lleva siete miércoles continuos protestando frente a la sede del poder electoral, en Metrocentro.
El exmilitar Carlos Ramírez, presidente del Consejo Nacional de Defensores de la Patria, quien desde el miércoles pasado se integró a las protestas, indicó que apoyan las demandas porque quieren restablecido el Estado de Derecho y que Ortega respete los derechos de la población.
Por su parte, Carlos Bonilla, coordinador del MDN, dijo que se han trazado las protestas porque Ortega no respeta las garantías constitucionales a los nicaragüenses.
“La calle es nuestra trinchera por Nicaragua, la Nicaragua que Ortega irrespeta negándole sus derechos políticos y constitucionales. Estaremos todos los miércoles de protesta por la vía cívica para que la democracia en este país se respete”, expuso Bonilla.
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