El juicio que sigue la justicia venezolana al encarcelado opositor radical Leopoldo López se reanudó ayer con la presencia de paramédicos en el juzgado ante la huelga de hambre del acusado, que ya dura ocho días, informó su abogado, Juan Carlos Gutiérrez.
López informó que “dentro de la sala de juicio había paramédicos y bomberos con equipos de oxígeno” para atender cualquier eventualidad con la salud del acusado. López lleva ocho días de huelga de hambre en demanda de “que se fije la fecha para las elecciones legislativas con observación internacional y que cese la censura” por parte del gobierno del presidente Nicolás Maduro.
Los pedidos de López fueron respaldados este mismo lunes por un grupo de 27 exmandatarios de España y Latinoamérica que difundieron la Declaración de Caracas, en la que manifiestan su “preocupación” por la situación en Venezuela e instan al gobierno de Maduro a crear un “clima de diálogo” y a respetar “libertades y derechos fundamentales”.
Sobre las condiciones de salud del encarcelado opositor, Gutiérrez dijo que exigió la presencia de médicos durante el juicio, por lo que el juzgado accedió a “llamar a Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos, que colocaron una ambulancia en el Palacio de Justicia”.
Sin embargo, según Lilian Tintori, esposa de López, las autoridades negaron que la movilización del apresado líder opositor al tribunal se realizara en una ambulancia. “Le trasladaron en los mismos camiones con los mismos custodios”, dijo Tintori.
La audiencia de ayer fue la primera en dos semanas, dijo Gutiérrez, quedando fijada la próxima para el 10 de junio.
Leopoldo López está detenido desde el 18 de febrero de 2014 acusado por el gobierno venezolano de conspiración en medio de un clima de protestas que provocaron 43 muertes entre febrero y mayo del año pasado.
El acusado, desde su celda en la cárcel militar de Ramo Verde, divulgó hace diez días un video por redes sociales llamando a protestar pacíficamente el 30 de mayo para pedir fecha para las elecciones y exigiendo la liberación de los presos políticos, convocatoria que fue atendida por unos tres mil venezolanos en Caracas.
6,657 personas murieron en mayo, en Siria, dos mil más que en abril, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Siria vive una guerra civil desde 2011, a la que se suma la incursión del Estado Islámico.
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