El senador por Carolina del Sur, Lindsey Graham, se convirtió ayer en el noveno aspirante a la nominación presidencial republicana para las elecciones de 2016, con un acto en Central, donde nació y creció, en el que prometió derrotar a los enemigos del país y proyectar una imagen de fuerza en el mundo. Graham indicó que EE. UU. debe garantizar su seguridad e intereses a través de la proyección de fortaleza frente a terroristas, como el Estado Islámico (EI) o naciones adversarias, como Irán, China o Rusia.
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