Hasta ahora, no ha habido fórmula para frenar a Lionel Messi, quien va ante la Juventus el sábado en Berlín. LA PRENSA/ AFP

Messi y el Barcelona son insaciables

Lionel Messi se volvió indomable: el “Rey Leo” desgarró al Athletic Bilbao el sábado, en la final de la Copa del Rey (3-1), mostrando a la Juventus, próximo rival blaugrana en la final de la Liga de Campeones, su hambre de victorias.

Lionel Messi se volvió indomable: el “Rey Leo” desgarró al Athletic Bilbao el sábado, en la final de la Copa del Rey (3-1), mostrando a la Juventus, próximo rival blaugrana en la final de la Liga de Campeones, su hambre de victorias.

En el Camp Nou, Messi consiguió su título 23 con el Barcelona y su segundo doblete (Liga-Copa) desde 2009. Y como en ese año, el rosarino puede añadir una Liga de Campeones, el sábado en Berlín ante la Juventus.

“Su Majestad”, tituló ayer domingo el diario deportivo Marca. “La Copa del Rey… Messi”, escribió el diario catalán Sport.

El astro argentino volvió a dejar una jugada para el recuerdo: su primer gol, un eslalon de cuarenta metros, dejando atrás a todos los defensas bilbaínos que salieron a su paso, fue un cuadro de virtuosismo y velocidad. Con el segundo gol, Messi sumó 35 goles en 34 partidos en 2015.

“Messi es casi imparable”, resumió resignado el entrenador de los Leones del Athletic Bilbao, Ernesto Valverde.

Tras una temporada 2013-2014 sin título y con la derrota en la final del Mundial-2014 ante Alemania (1-0), el cuádruple Balón de Oro comenzó esta temporada con un apetito voraz.

El jugador repite constantemente que solo le importan los títulos colectivos. De hecho, el título de máximo goleador de la Liga este año es para el madridista Cristiano Ronaldo, en vano.

Tras los dos éxitos, conseguir un eventual triplete con la Champions, que Messi ya ganó en tres ocasiones (2006, 2009 y 2011), sería la confirmación de que Leo ya volvió de nuevo a reinar.

Además, el ’10’ tiene la oportunidad de brillar con la selección en la Copa América de Chile (11 junio a 4 de julio). A sus 27 años, todavía le falta un título absoluto con la Albiceleste, pese a conseguir la medalla de oro de los Juegos Olímpicos-2008.

“Es el mejor jugador del mundo”, comentó Luis Enrique. Y tras él, el Barcelona no anda lejos de ser el mejor equipo de Europa.

TODO BIEN

Como un animal, Messi marcó su territorio en enero, cuando se enfadó después que su entrenador Luis Enrique Martínez lo dejara en el banquillo, en la derrota contra la Real Sociedad (1-0).

Pero a pesar de la crisis, lo dos implicados dieron muestras de su inteligencia y dejaron de lado sus problemas y han restaurado la relación totalmente.

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