La economía estadounidense registró en el primer trimestre una contracción del 0.7 por ciento a una tasa anualizada, lo que supone el tercer crecimiento negativo trimestral desde el final de la crisis de 2008, aunque el Gobierno señaló inmediatamente que es algo temporal y habrá un repunte en el segundo trimestre.
El Departamento de Comercio había calculado inicialmente que el Producto Interior Bruto (PIB) iba a avanzar en el primer trimestre un 0.2 por ciento.
La contracción del 0.7 por ciento que arroja el segundo cálculo del PIB muestra que la recuperación económica de Estados Unidos después de la denominada “Gran Depresión” aún enfrenta debilidades, aunque los economistas consideran que el bache es temporal y prevén un repunte en el segundo trimestre del año.
De hecho, las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Reserva Federal (Fed) pronostican un crecimiento de la primera economía mundial en 2015 del dos al tres por ciento, porcentajes que la situarían a la cabeza de las economías avanzadas.
Jason Furman, director del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, remarcó ayer que la tendencia económica a medio plazo es sólida.
“La ralentización del primer trimestre es resultado del duro clima invernal, la tibia demanda externa, y los consumidores ahorrando los beneficios de los bajos precios del petróleo”, aseguró Furman en un comunicado tras conocerse el PIB trimestral.
Por otro lado, la reciente apreciación del dólar hizo que las exportaciones estadounidenses disminuyeran un 7.6 por ciento en el primer trimestre, al encarecer el precio de los productos del país en el extranjero.
¿Qué ocurrió?
Pese a que la reducción del precio de la gasolina ha supuesto un alivio para los ciudadanos, ha sido un duro golpe para el sector energético nacional que ha reducido inversiones y personal de manera continuada.
Precisamente, el gasto de los consumidores, que supone casi dos tercios de la economía estadounidense, registró un alza del 1.8 por ciento, muy por debajo del 4.4 por ciento del último trimestre de 2014.
Asimismo, los analistas apuntan como causa el bajo nivel de inventarios y el déficit comercial mayor de lo esperado, unido a la huelga sindical en los puertos de la costa oeste del país, que ha hecho mella en la actividad económica.
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