El Consejo de Seguridad de la ONU reconoció ayer por primera vez el papel clave de los periodistas en la defensa de civiles afectados por conflictos y urgió a reforzar su protección ante la “creciente amenaza” a la que se enfrentan.
En una resolución adoptada por unanimidad, el Consejo condenó todos los ataques a la prensa, exigió la liberación de los periodistas secuestrados y denunció la “impunidad” con que se cometen abusos contra estos profesionales.
El máximo órgano de decisión de la ONU recordó a los Estados que son responsables de llevar a los culpables de esos ataques ante la Justicia y a las partes en conflicto que están obligadas a proteger a todos los civiles, incluidos los periodistas y otros trabajadores de los medios.
Países como España plantearon ayer la posibilidad de que los abusos más graves contra los periodistas se puedan comenzar a perseguir como crímenes de guerra, una idea defendida por las asociaciones profesionales.
La resolución 2222 es la segunda que el Consejo dedica a la protección de los periodistas, después de la que aprobó en 2006 y busca reforzar la seguridad de los medios de comunicación en un momento cada vez más peligroso para ellos.
El subsecretario general de la ONU, Jan Eliasson, destacó que de las 593 muertes documentadas entre 2006 y 2013 casi la mitad se dieron en zonas de guerra. Según datos de Reporteros Sin Fronteras (RSF), en 2014 fueron asesinados 66 periodistas y, desde enero, otros 25, en países como Irak, Yemen y Siria.
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