Stephen Curry anotó 26 puntos y atrapó ocho rebotes, mientras Harrison Barnes aportaba 24 tantos más, para llevar a los Warriors de Golden State a su primera final de la NBA desde 1975, después de vencer 104-90 a los Rockets de Houston.
Todos los cinco titulares de los Rockets anotaron al menos diez puntos, pero eso no fue suficiente para que el equipo texano se mantuviera con vida y lograron revertir la serie, después de haberlo hecho durante la fase semfinal.
Golden State por su lado, acabó con su ayuno de cuarenta años y se alista para iniciar la final ante los Cavaliers de Cleveland, el próximo jueves 4 de junio. Houston comenzó ganando 22-17, pero luego los Warriors tomaron el control y jamás soltaron las riendas del partido.
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