Los miembros del Movimiento Por Nicaragua ofrecieron su total respaldo al catedrático Gabriel Álvarez, de quien esta semana se conoció que hay una trama del orteguismo para expulsarlo como docente de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua de León (UNAN-León), debido a su posición crítica al el gobierno de Daniel Ortega.
El organismo de la sociedad civil, a través de un comunicado, “denuncia y repudia” este hecho que considera un acto de “represión política”.
El escrito leído ayer en una conferencia de prensa por el exministro de Educación, Carlos Tünnermann Bernheim, “alerta sobre las amenazas a la libertad de cátedra y de expresión”.
INTOLERANCIA POLÍTICA
“Este hecho reafirma que la intolerancia política del régimen actual socava las mínimas libertades que deben ser sagradas en cualquier centro de estudios, porque de ellas dependen la formación de ciudadanos y ciudadanas con espíritus críticos y capaces de ejercer su ciudadanía plena, por lo que además lamenta las consecuencias que está teniendo esta política reiterada de represión y censura en la calidad de la enseñanza y formación de los estudiantes de la UNAN-León”, manifiesta la nota de prensa.
El escrito también detalla que Álvarez “ha impartido clases en dicha universidad durante 32 años, sin que su capacidad, conocimientos y responsabilidad hayan sido puestos en duda durante estas tres décadas”.
PROCESO DE EXPULSIÓN
Las autoridades de la UNAN-León procesaron al jurista Gabriel Álvarez porque tres alumnos se quejaron de supuesto maltrato y presuntas inasistencias y llegadas tarde, así como por entrega tardía de evaluaciones y el comité disciplinario recomendó la cancelación del nombramiento de Álvarez como profesor de Derecho Constitucional.
En los próximos días el Consejo Universitario deberá decidir si acoge la resolución de la Facultad.
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