Después de casi cinco meses de un arresto violento y arbitrario, un hombre permanece en estado delicado en el Hospital Santiago de Jinotepe, denunciaron sus parientes en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
Cándida Ligia Cruz y Óscar Mendieta Cruz, hermanos de Elmon Alexander Cruz, de 36 años, recurrieron al Cenidh para demandar justicia.
Ambos denunciantes sostienen que miembros de una patrulla policial a balazos le perforaron un riñón y el intestino delgado a su hermano Elmon, a quien detuvieron cuando perseguían a un reo que se había escapado de las celdas policiales en Diriamba, el pasado primero de enero.
Ese día —comentó la mujer— la puerta de su casa fue abierta a patadas. “Me violentaron, me intimidaron”, señaló Cruz mientras explicó que los policías llegaron a su casa en busca de un reo que se les había fugado. La mujer relató que uno de los uniformados, a quien identificó como Néstor, le habría dicho a su hermano: “Si no hallamos a Alejandro, vos la vas a pagar”.
La mujer refirió que su hermano, por miedo, buscó huir de los oficiales y en un predio vecino “lo agarraron a balazos”.
“A él le desprendieron el riñón a punta de balazos”, expuso por su parte Mendieta Cruz, quien criticó que pese a que denunciaron al menos a cinco oficiales, la Fiscalía únicamente acusó en los tribunales a un policía de apellido Gutiérrez.
El juicio está programado para mañana jueves y Mendieta Cruz demandó “que se haga justicia”.
Policía debe asumir daños
La abogada del Cenidh, Wendy Flores, manifestó que la Policía en particular y el Estado en general tienen la obligación de asumir y reparar los daños ocasionados.
Flores dijo que en este tipo de casos no basta con que le den baja deshonrosa o acusen a los señalados de haber participado en el operativo policial o les impongan una pena.
“La institución como tal tiene que empezar a asumir y responder por los daños que ocasionan los funcionarios en el ejercicio o en cumplimiento de sus funciones”, afirmó Flores.
La abogada del Cenidh recordó que no es la primera vez que la Policía es señalada de hacer uso desproporcionado de las armas de fuego.
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