Modeló el boxeo, pegó y terminó la pelea. Félix “El Gemelo” Alvarado noqueó en un parpadeo a Alexander Taylor, y así empieza nuevamente su peregrinaje hacia la búsqueda de un título mundial. No solo fue la contundencia de la victoria, se vio la calma del muchacho, la reflexión y el estruendo cuando soltó sus brazos encadenados, prestados a Sansón.
Entre Félix Alvarado y el resto de boxeadores pinoleros que gritan exasperado por el reconocimiento internacional, hay una diferencia que no es más ni menos que el vacío. Después del nocaut técnico en el segundo asalto, cuando Taylor arrugaba su rostro abollado y sobaba su hígado destrozado, cayó en cámara lenta sin ánimos de levantarse nuevamente; si lo hubiera hecho, el final debió ser más dramático.

EMPATÓ PALACIOS
Nunca fue admirable boxísticamente, pero llenaba sus vacíos con la disciplina en el gimnasio. Juan Palacios en su últimos suspiros antes del retiro, empató según el fallo oficial de los jueces ante Alcides Martínez (77-75, 76-76 y 75-77), pero debió ser victoria para “El Exterminador”, sin embargo está en un deporte de percepciones y puntos de vistas.
Desde un día antes la pelea estuvo dispareja, cuando Palacios no marcó las 108 libras, sino que detuvo la báscula en 111.5. Alcides Martínez tuvo que batallar con un rival de otra categoría, un mosca contra un minimosca. “El Tanquecito” lució muy bien en el primero y cuarto asalto, y por lapsos parecía que el excampeón interino tocaría la lona.
Palacios se recuperó cuando Alcides se quedó en el cuerpo a cuerpo y en el momento que todo indicaba que el joven de 23 años mandaría a la tumba al “Exterminador”, quedó sin aire, sus pulmones en estado crítico no pudieron bombear aire en los dos últimos asaltos, donde se decidió el combate.
Empató Palacios, en la sombra de su presente, donde no realiza variantes ni provoca entusiasmo. Ahora en su retorno tiene una derrota y un empate.
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