Mientras el millonario proyecto de mejoramiento y ampliación del sistema de agua potable y alcantarillado sanitario que se ejecuta en la ciudad de Granada, avanza por el centro histórico, muchos pobladores han manifestado descontento porque sus barrios no fueron beneficiados.
El proyecto que inició hace unos dos años y se ejecuta con una inversión de 28 millones de dólares es financiado por el gobierno de Alemania, Japón y fondos del presupuesto nacional. Promete ampliar el servicio al setenta por ciento de la población, que significan unos 133 mil usuarios, según información oficial de Enacal a través de volantes. Este proyecto también comprende ampliar y modernizar la planta de tratamiento de aguas servidas que ya existe.
La zona norte de la ciudad está demandando el servicio de aguas negras y según han explicado los dirigentes de zona hay más de treinta familias que no serán beneficiadas en los barrios aledaños a la calle Inmaculada.
En el caso de la zona central, como es la calle Morazán, callejón Pedro Aráuz Palacios y calle El Cisne, también quedó descubierto por el proyecto y los pobladores han enviado por escrito su demanda al delegado de Enacal Erwin Baca.
El concejal del PLI, Félix Vega, quien habita en esa zona, hizo un llamado a los encargados que incluyan esas calles ya que todos los granadinos tienen derecho al proyecto. Otra de las quejas es que ningún funcionario da la cara para explicar o dar respuesta a las inquietudes.
LA PRENSA buscó información con el ingeniero Nevilio Morales, quien está a cargo del proyecto en Granada, pero remitió a Enacal central.
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