Era una de las óperas prima más esperadas en el Festival de Cannes, pero “A tale of love and darkness” (Una historia de amor y oscuridad), el debut tras la cámara de la actriz Natalie Portman, despertó en su estreno la indiferencia de los espectadores.
A pesar de su profunda carga emocional, la proyección de la película no terminó de conmover en su pase para la prensa, que la acogió con silencio y algún aplauso suelto.
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