Edmundo Jarquín

El buen vivir

Hace pocas semanas fui invitado a dar una conferencia en una universidad extranjera. El tema era la situación de Nicaragua después de un cuarto de siglo de haberse iniciado, en 1990, la transición que puso fin a la guerra civil de los años ochenta.

Como desde que Ortega regresó al gobierno en 2007, en el mundo internacional, periodístico y académico, con frecuencia a Nicaragua se le coloca en el bolsón de gobiernos del “Socialismo del siglo XXI”, inicié la charla preguntándome si era correcta la inclusión de Nicaragua en esa calificación.

Me contesté diciendo que sí y no. Y a continuación presenté un cuadro en el cual con arreglo a nueve diferentes variables comparaba los casos de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, que forman parte del mencionado bolsón. Así, por ejemplo, tanto Chávez (ahora Maduro), como Evo Morales, Correa, y Ortega son autoritarios; pero mientras Chávez se desenfrenó en las políticas macroeconómicas, los otros tres han sido prudentes al respecto. Los otros gobiernos, pese al abuso del poder político, no han caído en el extremo de confundir el interés particular y familiar con los intereses públicos, como en el caso de Ortega que cae en la categoría de régimen “sultanístico”, de Sultán, en que es imposible trazar una línea que separe los intereses públicos de los privados, con el agregado sultanístico de pretensiones dinásticas. También, solamente Ortega, y cada vez más Maduro con sus “motorizados”, tiene un monopolio privado de la fuerza, a través de sus fuerzas de choque y la creciente complicidad de la Policía. Y así sucesivamente, unos países caían en la categoría del sí, y otros del no.

Esta semana me enteré de un hecho que de haberlo conocido antes en mi conferencia hubiera presentado una comparación entre diez, y no nueve variables. Una noticia daba cuenta de la gira por Francia del ecuatoriano Freddy Ehlers, con el título de Secretario del Buen Vivir, para promover la filosofía y los indicadores del “buen vivir”. Estuve desconcertado al principio, pues no sabía si el rimbombante título se refería a un cargo gubernamental, o a una de esas cofradías religiosas o de otra índole, en este caso, y tratándose de Francia, el desconcierto inducía a alguna connotación gastronómica.

Entré a internet y confirmé que Ehlers es titular de la “Secretaría de la Iniciativa Presidencial para la Construcción de la Sociedad del Buen Vivir” del gobierno de Correa. Como la pista conducía a la Secretaría de Planificación (Senplades) del gobierno ecuatoriano, descubrí, ya no con desconcierto, sino con asombro, que el gobierno ha establecido un Plan Nacional del Buen Vivir.

Cualquiera puede hacer la misma pesquisa y se encontrará con toda una nomenclatura que va desde los “Objetivos del Buen Vivir”, hasta un capítulo sobre el “Socialismo del Buen Vivir”. Resulta que el “Buen Vivir” es la versión en español del Sumak Kawsay, una cosmovisión ancestral de pueblos originarios del Ecuador semejante a la Pachamama o “Madre Tierra”, que también invoca como su filosofía de gobierno Evo Morales en Bolivia. En esencia es un paradigma originario que alentaría, en términos modernos, la búsqueda de un equilibrio entre las necesidades humanas y la preservación de la naturaleza. El objetivo —ese equilibrio entre humanos y naturaleza— no puede ser más noble, pero todo luce como un recurso discursivo para intentar legitimar en los más atrasados recovecos culturales de los sectores populares los gobiernos autoritarios de esos países, mientras se extiende la depredación de la naturaleza con pozos de extracción petroleros y gasíferos.

No pude dejar de pensar en el discurso orteguista del “Vivir Bonito”, y la creación de un rimbombante e inexistente en la práctica, salvo para engrosar la burocracia partidaria, “Ministerio de la Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa”, entre otras cuestiones estrafalarias del discurso oficial, mientras se apalea a estudiantes y campesinos, aumenta el desempleo, se reducen los salarios reales, se depreda al extremo la reserva de Bosawas y se contaminan los ríos. ¡Eso es tan “Vivir Bonito” como el “Buen Vivir” ecuatoriano!

El autor es excandidato a la vicepresidencia de la República.

Opinión buen vivir Nicaragua archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    En el siglo 21 la iseologia no es ser cominista, neocomunista o capitalista, esa es rtorics d la,guerra fria que termino hace sos decadas y media. No amigos, hoy la,idologia es si tengo, casa,educacion, comida y trabajo. No estoy interesado si el gobierno esta compuesto por Marcianos o Venucianos. De que me sirve estar con la democracia y libertad si mi familia se muere de hambre en los basureros. Hoy en dia las ideologias estan en los basureros, lo que importa son proyectos de desarrollo.

  2. Alejandro F. Cajina
    Hace 11 años

    Esos senores eran socialistas hasta que se hicieron millonarios. Para estos Socialistas del siglo 21 el socialismo es como una dentadura postisa, que se la ponen y se la quitan segun la ocasion. Alla los tontos que todavia creen esa demagogia de Socialismo trasnochado.

  3. noel gil
    Hace 11 años

    la situacion de Nicaragua despues de 1990 ha sido la transicion de un estado democratico corrupto a una tirania bicefala , populista y corporativa con matices en lo estrafalario (al estilo kadafi) lo vertical y represivo (al estilo Nicolas chachescu) y prebendario( al estilo somoza) y a diferencia del sr Jarquin no creo que Nicaragua sea un sultanato del siglo 21 mas bien es una satrapia o una especie de hacienda mercantil al mejor postor con una pretension dinastica hacia el futuro.

  4. LUIS
    Hace 11 años

    Eso del lema del buen vivir huele a churros de marihuana. Que loquitos que estan los socialistas.

  5. Denis
    Hace 11 años

    Estos socialistas del siglo 21(o neocomunistas) son copias al carbon,se copian
    unos a otros con el fin de perpetuarse en el poder,violando todas las reglas demo
    craticas para el buen vivir de su grupo jerarquico.Este articulo es muy aclaratorio
    y abre los ojos a los chamucos confundidos.

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