Las toras son la única especie representativa que queda de su familia, las Dermochelys. LA PRENSA/ CORTESÍA FFI

Nicaragua, un refugio para las tortugas tora

Nicaragua es uno de los lugares de anidación más importantes en el Pacífico oriental para la anidación de la tortuga tora —la más grande y antigua que ha vivido en los océanos— que ahora es una especie en peligro crítico de extinción.

Nicaragua es uno de los lugares de anidación más importantes en el Pacífico oriental para la anidación de la tortuga tora —la más grande  y antigua que ha vivido en los océanos— que ahora es una especie en peligro crítico de extinción.

En 2013, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) determinó que en el Pacífico Oriental (desde el sur de México hasta el Ecuador) la población de toras es de unos 600 individuos entre machos y hembras.

El programa de conservación de la tortuga tora que ejecuta Fauna y Flora Internacional (FFI) trabaja desde 2002 en la playa Veracruz de Acayo en Santa Teresa, Carazo y desde 2009 en playa Salamina en Villa El Carmen, Managua .

Según Heydi Salazar, bióloga del programa, “para las tortugas marinas, 13 años no es para decir cómo vamos. Sabemos cómo estaban antes por lo que hablaban los locales, pero en la actualidad lo que observamos es que las anidaciones han venido descendiendo”.

No obstante, según Salazar “esta temporada (2014-2015) ha sido una de las mejores comparada con las dos anteriores, esta temporada hemos tenido 23 anidaciones de cuatro hembras (en Veracruz de Acayo), comparado con la pasada (2013-2014) que solo logramos tener dos nidos”.

El monitoreo que realiza FFI en ambas playas, no solo se limita a cuidar los nidos, sino también cuentan con equipos como escáner y microchips, que son puestos a las hembras y junto a unos códigos, que luego son utilizados para determinar cuándo llegó la hembra a esa playa, qué hembra es la que están observando, y si es una hembra sin código se le instala el microchip y se le asigna un código.

Para el desarrollo de este programa de conservación, FFI trabaja en conjunto con el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) y las poblaciones comunitarias en Salamina y Veracruz de Acayo.

Además cuentan con aliados como el Hermanamiento Wisconsin, “ellos recaudan fondos y ayudan en las comunidades, además hay un biólogo que enseña educación ambiental en la zona”, detalló Salazar.

Sobre el valor biológico de la tortuga tora, Salazar explicó que son importantes porque regulan la población de medusas, que son su principal alimento.

“Si hay proliferación de medusas, habría una cantidad enorme de peces muertos, entonces las tortugas son necesarias para la pesca”, dijo Salazar. Los esfuerzos de conservación para las tortugas toras deben ser a largo plazo ya que esta especie alcanza la madurez reproductiva hasta entre los 30 y 50 años.

ALIENTO DE ESPERANZA

La coordinadora del programa de tortugas marinas de FFI, Velkiss Gadea, aseguró que si bien “esta temporada fue buena, tampoco es un índice que la población se está recuperando (…) es una situación que te da un aliento de esperanza y te dice que las playas en Nicaragua siguen siendo importantes para la anidación”. Gadea recordó que hay registros de Marena que para 1999 reportaban hasta treinta toras anidando en una noche.

Departamentales Nicaragua archivo

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Hace 11 años

    Lastima que FFI olvide siempre mencionar a los aliados locales como Reserva Silvestre Quelantaro. El trabajo efectivo de campo lo llevan estas contraparte.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí