La mañana de este miércoles, el mar de viento volvió a afectar, en menor medida que la semana pasada, las costas del Pacífico nicaragüense. LA PRENSA/ J. TORRES

Olas afectan pesca

Una vez más, las costas del Pacífico nicaragüense se encuentran bajo la influencia del mar de viento. Si bien los expertos han señalado que esta vez es menos intenso que el ocurrido a inicios de mayo, para los pescadores esto sigue afectando sus faenas.

Una vez más, las costas del Pacífico nicaragüense se encuentran bajo la influencia del mar de viento. Si bien los expertos han señalado que esta vez es menos intenso que el ocurrido a inicios de mayo, para los pescadores esto sigue afectando sus faenas.

En Miramar, un pueblo de pescadores, el fuerte oleaje producto del mar de viento en la costa y el mar de viento en mar adentro, ha evitado que los pescadores ingresen a faenar durante unos diez días.

Según el pescador Melanio Antonio Avilés Contreras, de 61 años, fue hasta la mañana del miércoles que se atrevió a ingresar al mar en su lancha para “ver qué lograba”, sin embargo solo avanzó unos quinientos metros mar adentro y comprobó que “el mar estaba bravo”.

“El mar no está en su normalidad, pero en los veinte años que tengo de pescar aquí (Miramar), hace como ocho años el mar se puso así también”, dijo Avilés Contreras.

Por su parte, Julio Francisco García, quien tiene unos diez años de ser pescador también en Miramar, aseguró que la semana pasada “la marea se salió hasta el camino, tenía como cinco años de no ver esa marea, hasta ahora que están seguidas”.

La distancia que hay de la línea costera hasta el camino del pueblo es de unos trescientos metros.

García es otro de los pescadores que aprovechó la relativa calma que presentó el mar la mañana del miércoles para ingresar y ver si lograba pescar. Sin embargo, solo logró avanzar unos cuatro kilómetros porque “había mucho viento y a como se ve el oleaje aquí, también es adentro, entonces cuando entramos es peligroso”, detalló.

En Miramar, hay aproximadamente unas ochenta familias que subsisten de la pesca. Según García, aunque tienen unos diez días de no faenar, en algunas ocasiones cuando el mar ha estado “menos bravo” se han arriesgado a entrar pero solo para pescar lo que las familias consumirían.

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) detalló que para hoy el oleaje va a ir cediendo nuevamente y las olas variarán de uno a dos metros de altura. A pesar de la disminución del mar de viento, las recomendaciones a bañistas y pescadores de no ingresar en momentos de marea alta o de mayor oleaje se mantienen.

TURISMO AFECTADO EN LAS PEÑITAS

Dueños de restaurantes y bares en la playa de Las Peñitas, León, se quejaron por la poca afluencia de turistas, quienes según ellos, no llegan por temor al fuerte oleaje.

David Roulland, propietario del bar El Pirata, aseguró que si bien por el ingreso del mar a su bar no tuvo mayores pérdidas, la disminución en la llegada de turistas sí ha afectado. Una opinión similar comparte el dueño del comedor Suhamy, quien prefirió omitir su nombre. Según él, el fuerte oleaje es “normal” y más bien los negocios están demasiado cerca de la costa, incluyendo el suyo, admitió.

“Yo soy nacido y criado en Las Peñitas, esta marea es normal, pueden irse a revisar la tabla de mareas, que hay mareas de diez pies. Estar hablando de este oleaje más bien afecta los negocios porque la gente no quiere venir porque tienen miedo”, dijo mientras señalaba que en su pequeño comedor solo habían dos comensales a mediodía.

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