Corría el año 2009 y Edgar Sosa iba tras su undécima defensa del título mundial de las 108 libras, el cual había arrebatado al estadounidense Brian Viloria en una pelea que terminó por decisión dividida. Su rival sería el filipino Rodel Mayor. El resultado fue siniestro, cubierto de dramatismo y susto: Edgar Sosa sufrió una fractura triple en el rostro.
Desde ese momento que finalizó por nocaut en el segundo asalto, Sosa tiene titanio en el rostro y nueve tornillos. El analista de boxeo mexicano y apoderado del peleador, José Luis Camarillo redactor del diario Esto, considera que desde ese momento la carrera de su pupilo cambió por completo.
“Sosa es un hombre que ha venido luchando desde abajo, y por eso me resulta difícil decir que será una pele fácil para Román. Él se levantó y siguió boxeando a reestructurar su carrera”, indicó Camarillo.
Sin embargo, el mismo Sosa ha declarado anteriormente que “Chocolatito” es el boxeador casi perfecto y cuando se le preguntó a Camarillo sobre cómo ganarle a un púgil cercano a la perfección señaló: “eso es lo que Sosa les va a mostrar a todos el sábado”.
“Sosa es un hombre de desafíos por eso merece llegar lejos. Él es un hombre que los propios cronistas estadounidenses lo consideran creíble para un combate de esta magnitud ante González”, agregó Camarillo.
A pesar de estar vinculado por el mexicano, por negocios y la misma sangre por las venas, José Luis sabe que todo será complicado. “Pelear con Chocolatito ya tiene un mérito. Pero Sosa tiene buen boxeo, experiencia acumulada y ya no es un jovencito, es ahora o nunca».
UNA VENTAJA
Según Camarillo, el mexicano no le gusta estudiar los videos, porque las peleas no son siempre iguales; “hay que ver como chocolatito le plantea el desafió, pero creo que la pelea si no se acaba por nocaut en los primeros round, vamos a tener un combate entretenido”, sentenció.