Después de un alcoholizado fin de semana, a primeras horas de este lunes las patrullas policiales y ambulancias del Cuerpo de Bomberos recorrieron las calles de Ocotal para recoger a todos los bebedores consuetudinarios que deambulan y pernoctan en áreas públicas y que sufren el abandono de la familia.
Veinte “bolitos” fueron reconcentrados en el Cuerpo de Bomberos para someterlos a un proceso de rehabilitación y posterior reinserción, dijo la doctora Elba González, directora del Ministerio de Salud en Ocotal, quien recalcó que es la primera “redada” del año, pero es la tercera que realizan en los dos últimos dos años en esta ciudad.
La doctora González detalló que la rehabilitación consiste en bañarlos, cambiarles la ropa, realizarles chequeo médico, llamar a la familia y brindarles atención sicológica y espiritual. El sector comercio y personas altruistas se involucran en este plan garantizando comida, bebidas y hasta el corte de pelo.
NECESITAN OTRA OPORTUNIDAD
Recalcó que los veinte “bolitos” son en su mayoría nuevos y pocos son reincidentes, ya que en los planes anteriores han logrado sacar del alcoholismo a la mayoría de los atendidos, que ahora están con sus familias unos y otros trabajando.
Marlene Reyes, propietaria del comedor Llamarada del Bosque, entregó comida y refrescos a los retenidos.
“Ellos necesitan salir de ese impasse de alcoholismo, necesitan del apoyo de la sociedad para que salgan de la vagancia e insertarse a la rutina diaria de la familia, pero además permite tener una ciudad segura y limpia para atractivo de locales y visitantes”, dijo Reyes.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A