El delegado departamental de Enacal en Nueva Guinea, Pedro Gutiérrez, señaló que el río El Zapote, de donde se abastece toda la población de esa ciudad, podría quedar solo en piedras en un tiempo corto si las autoridades no ponen cartas en el asunto.
Gutiérrez lanzó un SOS señalando que el río ya no tiene la capacidad suficiente para abastecer a la población que cada día crece más. “Para poder llevar el agua a cinco mil usuarios del casco urbano tenemos que hacer de tripas corazón”, recalcó.
El despale en la zona es brutal. El delegado dijo que hay zonas que abastecen de agua día de por medio “y se nos quedan 35 familias de la zona siete del casco urbano de Nueva Guinea que no tienen agua del todo”.
Gutiérrez hizo un llamado urgente al Marena y la Alcaldía para tratar de proteger el río.
EL ACEITE DE CARROS
Natividad Somarriba dijo que “todavía no nos hemos educado ni sabemos cuidar el agua, hay personas que la gastan regando las calles y lo más doloroso que los lavaderos de carros son pieza clave para la contaminación del río”.
Gutiérrez agregó que el aceite que corre por las calles producto del lavado de los carros llega a parar al río y se debe poner alto a esta situación.
El delegado comentó que Enacal de Nueva Guinea tiene que ser subsidiada por el Estado porque no es rentable, solo recauda cuatrocientos mil córdobas mensuales y tiene de gastos setecientos mil córdobas mensuales.
“Lo que indica que no somos autosostenibles”, dijo Gutiérrez al comentar que la población adeuda a esa empresa casi tres millones de córdobas por servicio de agua.
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