¡Guau! Así empiezan todas las frases del pequeño, regordete y blanco perro que durante cinco años ha dado lo peor de sí mismo en la pantalla de la televisión nicaragüense.
Pero detrás del Perro está Bayardo Gutiérrez. Un joven de 28 años originario de Acoyapa, Chontales. Dice que a los 13 años empezó a sentirse rebelde y dejó de obedecerle a sus padres. Quería perseguir sus sueños, pero en ese entonces todavía no imaginaba que más tarde crearía una popular caricatura.
Primero pasó por los vicios, a los 14 años dice que ya probaba marihuana. Aunque comenta que no le provocaba efectos negativos. Luego la mezclaba con ron y así se fue metiendo en los duros caminos de los vicios, hasta que a los 17 años empezó a consumir crack y los problemas en su familia se hicieron cada vez más profundos.
“Comencé a robar en mi casa y caminaba descalzo por andar fumando”, recuerda Gutiérrez.
Pero un día, dice, se “hartó” de la mala vida de los vicios y decidió enfocarse en lo que realmente le gustaba: el diseño.
Fue así como salió de Acoyapa hacia Managua para estudiar en la universidad. Inició con Filología y Comunicación, carrera que luego no pudo terminar porque no tenía dinero para las mensualidades.
Abandonó las aulas de clase y se convirtió en autodidacta. Miraba todos los días videos de YouTube y tutoriales de animación en internet que pudieran llevarlo por el camino que quería.
Cuenta que un día tuvo la oportunidad de presentar algunas de sus animaciones en Acoyapa, adonde había regresado para intentar culminar sus estudios. La locación era un bar del pueblo y por solo diez córdobas tendría la oportunidad de mostrarle a decenas de personas los dibujos que había creado.
Pero todo fue un fracaso. Las animaciones no estuvieron listas en el tiempo que había prometido y al final lo poco que logró mostrarle a su público salió sin sonido, por lo que tuvo que improvisar y tratar de hacer las voces en vivo.
Para ese entonces, Gutiérrez también trabajaba de albañil, por lo que tenía que dividir su tiempo para poder hacer animaciones y a la vez ganar un poco de dinero para pagar sus gastos.
Después de la fallida presentación dice que lloró detrás del escenario, desanimado por el fiasco que había tenido en su primera presentación, donde además, según relata en su blog de internet, tuvo que devolverle el dinero a algunas de las personas que llegaron ese día y que no les gustó el evento.
Tras haber acumulado varias animaciones y ahorrar un poco de dinero, viajó con doscientos córdobas hacia Managua para explorar nuevos horizontes en la búsqueda de su sueño.
Se alojó en casa de su hermana y empezó nuevamente su travesía. Tocó puertas en diferentes lugares mostrando sus animaciones, pero no recibía respuestas positivas.
Aquellas animaciones que tenía no eran El Perro Blanko. Gutiérrez recuerda que eran personajes distintos que simplemente vivían situaciones cotidianas.
Llegó a una productora donde lo recibieron y finalmente vio una puerta abierta. RGB Media, de Maurice Ortega, hijo del presidente inconstitucional Daniel Ortega, le dio la oportunidad y Gutiérrez no pudo contener las lágrimas: finalmente había logrado llegar adonde quería y empezó a aprender más sobre animaciones de todo tipo.
El Perro Blanko nació un poco antes de eso. Gutiérrez traía de Acoyapa un capítulo al que tituló Capítulo 0, en el que empezaban las aventuras del Perro.
Y es que ese primer capítulo es muy parecido a lo que le dio la idea para que empezara la caricatura. Se encontró un día en la calle un perro blanco, gordo y malhumorado que lo seguía a todas partes y que lo mordía de vez en cuando.
Fue así como empezó a dibujar al animal y su primer capítulo narra cómo El Flako, uno de sus personajes, es salvado por un perro con escopeta de otros caninos que intentaban atacarlo. Los dos personajes se van a un bar y empiezan a tomar licor juntos.
El Perro Blanko tiene cinco años y medio de existir, relata Gutiérrez, y cuando lo mira dice que ha mejorado mucho desde el primer capítulo que realizó.
A través del can intenta reflejar la personalidad del nicaragüense. Por eso tuvo que crear varios personajes, El Oldman y La Lucrecia son solo algunos.
El personaje empezó a ganar popularidad y poco a poco se abría un espacio en los televisores de los nicaragüenses que reían con el lenguaje fuerte de la serie.
Los anunciantes empezaban a llegar y El Perro Blanko crecía cada vez más.
El año pasado la caricatura dejó de emitirse a pesar de que Gutiérrez tiene un capítulo guardado y listo para publicarse.
En el 2014 recibió una llamada de Acoyapa, su madre estaba muriendo de cáncer y después de cuatro años de tener poco o nada de contacto con su familia, tuvo que dejar el proyecto en pausa y dedicarle tiempo a su progenitora.
“El canal nos apoyó en todo lo que fuera posible y eso me hizo sentir bien en cierta forma. Tuve que aceptar la realidad. No quería estar haciendo humor negro en ese momento”, expresó.
Desde entonces, El Perro Blanko no ha visto un nuevo capítulo y es que Gutiérrez también tiene que lidiar con la depresión que le provoca la emisión de cada capítulo. Dice que no puede controlarlo, simplemente se deprime y le es difícil trabajar, por lo que prefiere, por el momento, no sacar el episodio que tiene guardado.
Mientras espera ser publicado, la popularidad de El Perro sigue creciendo y recientemente logró firmar un contrato con una empresa local de ropa para promocionarle sus productos.
Eso le está dejando utilidades mientras se divierte con otros proyectos de doble sentido en su página de Facebook. O continúa aprendiendo sobre animaciones en Canal 13, donde trabaja como animador.
SOBRE EL PERRO
- La serie El Perro Blanko tiene más de treinta capítulos, según su creador, Bayardo Gutiérrez.
- La serie no ha concluido. Por ahora se encuentra en una pausa mientras espera el momento para que se emita un nuevo episodio.
- Cada uno de los personajes muestra una característica típica del nicaragüense, según Gutiérrez.
- El Perro estuvo al aire en televisión nacional por unos cuatro años.
- Fue creado hace cinco años cuando un perro blanco regordete persiguió a su creador en una calle y lo mordió.
- Gutiérrez dice que no le gusta la comedia en la que se hace burla de otras personas, por eso no incluye a la pareja presidencial en su programa.
Ver en la versión impresa las paginas: 14 ,15
