Fernando Alfredo Sandoval denunció en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) que teme por la vida de su hijo Carlos Alberto Pérez Sandoval, un adolescente quien fue trasladado de las celdas de Granada, donde estaba detenido, a El Chipote.
El hombre denunció que su vástago fue sentenciado a dos años de prisión por el delito de lesiones, por lo que permanecía en las celdas de la Policía de Granada.
Sin embargo, las autoridades policiales de ese departamento, sin consultar a la judicial competente, trasladaron al muchacho a las celdas en Managua.
El padre del arrestado alegó que el traslado de su hijo se da después de que oficiales de la Policía lo colgaron por casi medio día de un árbol de nancite, después de haberlo golpeado entre varios agentes. El motivo, según explicó, fue porque el detenido reaccionó en contra de un oficial, que lo señalaba de haberse quedado con un jugo, pero que el chavalo negaba que él lo tenía.
No obstante, en una carta del jefe de Auxilio Judicial de Granada, Luis Alberto García, le explica a la juez Penal de Adolescentes de Granada, María Graciela Monterrey, que el traslado fue efectuado “por seguridad del reo” y por tratarse de un reo “peligroso”, a quien responsabiliza de un amotinamiento ocurrido el 15 de abril en celdas de la Policía de Granada, que dejó daños materiales.
Sin embargo, no menciona el maltrato denunciado por el padre del menor en el árbol de nancite. Además existe una carta de la psicóloga del equipo interdisciplinario que expresa que al reo le han violado sus derechos y advierte que en sus valoraciones tras el traslado a El Chipote, este ha manifestado “ideas de muerte”.
Víctima de tortura
El abogado de la CPDH, Pablo Cuevas, destacó que al detenido se le han violentado sus derechos y las autoridades deben revisar el caso.
La golpiza descrita por el padre del joven demuestra que ha sido sometido a actos de tortura penalizados por la Ley, señaló Cuevas, quien apuntó que el caso se torna más grave por tratarse de un adolescente.
A esto se suma, dijo Cuevas, que en las últimas dos semanas a la familia del detenido la Policía no le ha permitido la visita.
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