Ya no hay tiempo. Nicaragua, pese a los esfuerzos, no universalizó la educación primaria en los 15 años de plazo que tenían los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) aprobados en el 2000. Solo seis de cada diez estudiantes que ingresan al primer grado logran terminar el sexto grado de primaria, según las cifras oficiales de 2012.
Y esa —afirma el director del Foro Educación y Desarrollo Humano (FEDH), Jorge Mendoza— es la principal deuda que tendrá el país con el ODM referido a Educación.
68 % de los niños que ingresan al primer grado logra culminar el sexto grado de primaria, según los datos presentados por el Gobierno ante la Unesco en 2012.
“El asunto no es solamente que los niños se matriculen en la escuela. La meta (también) dice que todos los niños terminen la educación primaria… la idea no es solamente tener altos índices de matrícula, la idea es que la matrícula se corresponda con un nivel de éxito y retención para que todos los niños que entran al primer grado seis años después logren terminar la educación primaria”, apunta Mendoza.
Para alcanzar el ODM referido a Educación, a Nicaragua le faltó invertir más recursos en la educación, apunta el director del Instituto de Educación de la Universidad Centroamericana (Ideuca), Rafael Lucio Gil.
Este año, la inversión educativa representa el 2.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), según las cifras oficiales.
Y “mientras se siga invirtiendo menos del tres por ciento del PIB en la educación no superior, no se van a cumplir (las metas educativas). No solo se necesita de inversión financiera, pero es indispensable”, dice el padre Fernando Cardenal, director nacional de Fe y Alegría.
De acuerdo con el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos (EPT), Cuba es el único país de la región que alcanzó las metas planteadas en el 2000 y —afirma Cardenal— pese a sus problemas económicos “invierte el nueve por ciento del PIB en la educación”.
Las nuevas metas
La calidad escolar y el acceso a la educación preescolar son algunas de las tareas pendientes que Nicaragua deberá incluir en sus futuras estrategias para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible referidos a la educación.
El representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Philippe Barrange-Bigot, afirma que “el desempeño de Nicaragua es bueno, pero las metas del milenio eran ambiciosas y no logramos alcanzar todo. Todavía hay una brecha en el preescolar y tenemos que trabajar duro para reducir esta brecha de acceso a la educación preescolar”.
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