Dos genialidades de Leo Messi en dos minutos y un gol en el último suspiro de Neymar han decidido un enorme partido del Barsa, que derrotó al Bayern de Múnich con una incontestable victoria (3-0) que le acerca a la final de la Champions.
En la vuelta de Pep Guardiola, el protagonista fue Messi, quien decidió un partido que se mantuvo igualado hasta el minuto 77. Si aparece Leo, todo es diferente. “No hay defensa ni sistema que pueda parar a Leo, es demasiado bueno”. Las palabras de Pep en la víspera resultaron premonitorias.
Marcó el primero tras un remate seco desde la frontal del área que superó a Neuer en el minuto 77. Dos minutos después firmó una obra de arte, al regatear a Boateng y picar el balón por encima del magnífico meta alemán. La fiesta azulgrana la completó en el tiempo añadido Neymar, que culminó una contra y deja a su equipo con un pie y medio en la final.

No se puede explicar el partido sin la aparición de Messi en un gran partido de futbol en el que no hubo ni un instante de tregua.
Los futbolistas sobre el tapete, en un juego de estrategias en el que, como si de sombras se tratara, todos anticipaban el juego del otro y así en un partido de ida y vuelta, dos equipos con un futbol clónico y el balón como recurso.
Salió el Barsa con los argumentos que le han llevado a soñar con el triplete desde aquella lejana derrota en Anoeta. Apareció el Bayern con un inhabitual dibujo táctico, un 3-5-2, con tres centrales (Benatia, Boateng y Rafinha), pero tuvo que cambiar pronto la idea Guardiola, porque los azulgrana antes del cuarto de hora pudieron marcar un par de goles.
Dos ocasiones, una de Suárez y otra de Neymar, para empezar a decidir el partido. Pero no entró ninguna de las dos, en la primera Suárez solo ante Neuer no pudo ante el meta alemán (min. 12); en la segunda Dani Alves no pudo tampoco ante Neuer, pero Messi sí.

ASÍ LO HIZO
Messi puso su talento al servicio del equipo. Partiendo desde la derecha encontró las diagonales y conectó con sus compañeros, rompiendo líneas. Cada vez que Messi encaraba, el Bayern temblaba.
A un cuarto de hora para el final, ni Luis Enrique ni Guardiola movieron ficha. Hasta que apareció Messi y dinamitó el juego. Resolvió una recuperación de Alves y marcó el 1-0 en el 77 y consiguió un gol antológico en el 2-0. Con un quiebro dejó sentado a Boateng y picó el balón ante la salida de Neuer.
ESTÁ EN LA CIMA
77-97 Setenta y siete goles en 97 juegos lleva Messi, para situarse en la cima de los goleadores de la Champions, delante de los 76 en 114 juegos de Cristiano Ronaldo y los 71 en 142 duelos de Raúl
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