Los guatemaltecos están convocados en el centro histórico de la capital para exigir la renuncia del presidente Otto Pérez Molina y su vicepresidenta Roxana Baldetti, tras la desarticulación de una red implicada en contrabando y defraudación aduanera.
La protesta ha sido convocada por particulares a través de las redes sociales, organismos no gubernamentales de derechos humanos y algunos políticos de oposición.
El Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) dijo en un comunicado que la manifestación pacífica es para rechazar el mal uso de los recursos públicos, la corrupción y la ingobernabilidad.
La organización convocó a protestar de forma cívica para demostrar la desaprobación al actual gobierno.
Además de pedir la renuncia del mandatario y Baldetti, durante la concentración también se solicitará una investigación penal para ambos, pero rechazó cualquier llamado a la violencia, dijo el GAM.
«Quienes hacen esas convocatorias pretenden satisfacer otro tipo de intereses ajenos a los de la democracia», advirtió.
El diputado opositor Amilcar Pop denunció penalmente ayer a Pérez Molina y Baldetti en el Ministerio Público (MP) por los delitos de encubrimiento propio, incumplimiento de deberes, obstrucción a la justicia, asociación ilícita para el contrabando aduanero, conspiración para delinquir, colusión, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito.
Pop dijo que este es el camino que se debe seguir para levantar la inmunidad de la que gozan los dos altos funcionarios.
La denuncia penal se presentó ocho días después de que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) desarticulara una mafia integrada por funcionarios y particulares dedicados al contrabando y defraudación aduanera.
La red era liderada por Juan Carlos Monzón, quien era el secretario privado de Baldetti, y quien se encuentra prófugo de la justicia.
Entre los detenidos figuran Omar Franco y Carlos Muñoz, titular y extitular de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).