Los inversores en bonos sospechan que el Gobierno venezolano tiene muy poco dinero. ¿Qué tan poco?, sin embargo, es una pregunta compleja. Después de todo, es un país que ha dejado de difundir hasta los datos económicos más básicos —cosas como la inflación y el gasto gubernamental— de forma puntual y regular.
Dado que es mucho lo que está en juego, ya que muchos inversores se preparan para un inminente impago, los analistas de Wall Street se esfuerzan por llenar el vacío. Firmas como Bank of America Corp. y Barclays Plc han creado su propia serie de estadísticas en un intento de ayudar a los inversores a entender el nivel de gravedad que reviste la escasez de efectivo del país. Según dicen, se trata de un ejercicio en extremo difícil. “Hemos tenido que crear esas series sobre la base de todo lo que pueda imaginarse”, dijo por teléfono desde Nueva York Francisco Rodríguez, un venezolano que cubre el país para Bank of America. “Me siento un detective privado. Hay que tratar de descubrir los datos. La policía al menos tiene facultades para reunir pruebas. Yo no las tengo”, afirma.
Si bien la falta de datos —o la falta de datos confiables— afecta a los inversores desde hace años en países desde Argentina hasta Grecia, en Venezuela el vacío ha pasado a ser particularmente problemático, debido a que la caída del cincuenta por ciento de los precios del petróleo desde junio asfixia la fuente de casi el total de los ingresos en dólares del país.
Dado que hasta febrero hay vencimientos de unos diez mil millones de dólares en pagos de bonos, los operadores de derivados apuestan a que la probabilidad de que el país se quede sin dinero para pagar deudas el año próximo es de casi un cincuenta por ciento, el nivel más alto del mundo después del ucraniano y el griego.
El Ministerio de Información de Venezuela no contestó un correo electrónico en el cual se solicitaban declaraciones sobre la confiabilidad de los datos.
Más Secretos
Si bien funcionarios del Fondo Monetario Internacional dicen que no tienen grandes problemas en relación con los datos de Venezuela, los analistas de bonos afirman que la situación ha experimentado un notorio empeoramiento desde diciembre de 2013. Venezuela dio a conocer por última vez los datos del costo de vida hace cinco meses, cuando dijo que los precios al consumidor habían aumentado 68.5 por ciento respecto del año anterior, lo cual está muy por encima del nivel mundial.
El economista Alejandro Grisanti, de Barclays, dice que ahora analiza la recaudación impositiva de Venezuela para elaborar una estimación de la inflación. Sobre la base de un incremento de la recaudación impositiva de más de 120 por ciento en el primer trimestre —en momentos en que la economía se contrajo— pronostica que la inflación ha superado el cien por ciento.