Yihadistas
Uno creía ya haber visto todo cuando aparecieron yihadistas demoliendo a golpes de mazos estatuas asirias de 3,000 años de antigüedad. ¡Qué demonios tendrá en la cabeza esta gente! ¡Cuánta maldad! Parecían energúmenos salidos de las huestes de Gengis Kan o Atila. Bárbaros de mucho mazo y poco cerebro. “El Profeta nos ordenó deshacernos de las estatuas”, proclama un barbudo desde el vídeo. Pero por mucho que nos revuelva el estómago, uno siente ajenas esas cosas, como algo que solo sucede por allaaá en aquellos lados Hasta que un Viernes Santo vemos cerebros similares, no con un mazo sino con una retroexcavadora, demoliendo, no estatuas sino un hotel en construcción, no en Kabul sino en nuestra isla Ometepe Que no quede piedra sobre piedra. “El Profeta nos ordenó deshacernos de las estatuas…”
Avaricia
Si alguien está alegre por la reducción de la tarifa eléctrica de entre un 8 y 10 por ciento, imagínese cómo estaríamos con la reducción real si Daniel Ortega no se ha dejado en sus bolsillos el 65 por ciento del sobreprecio que estamos pagando actualmente por el petróleo. Estaríamos hablando de una rebaja de entre 25 y el 30 por ciento, que la veríamos no solo en la factura mensual, sino en casi todos los productos que compramos. Pero no, no se puede, porque hay que seguir alimentado la avaricia de cierto señor
Argumentos
Podemos estar en desacuerdo con la opinión política de Milton Arcia, puede incluso caernos mal como persona, podría también tener culpas que expiar, pero nada de eso va a justificar que autoridades de Gobierno usen los recursos del Estado para destruir como bárbaros sin ley una construcción que tiene todos sus papeles en regla. ¿Acaso este es el Estado Islámico? Defender como legítimo el derecho del Estado de actuar como delincuentes “porque algo debe haber hecho Arcia”, es preparar el terreno para que luego lleguen a su casa con los mismos argumentos: el mazo, la retroexcavadora, el profeta que ordena .
Condonación
¿Por qué no solicitar la condonación de la deuda con Caruna? Imagínese nomás tanto bien que le haría a la economía del país dejar de pagar esa deuda que no sabemos de cuánto es, cuánto se ha pagado y, honestamente, cómo fue que nos la engancharon. ¿Por qué los diputados de oposición no solicitan formalmente la condonación? ¿Por qué no comenzar una campaña en redes sociales y medios para apoyar al Gobierno y que consiga la condonación con esta empresa privada? Si Nicaragua tiene una larga tradición de condonaciones de deuda, ¿por qué entonces la deuda con Caruna sería intocable?
Mafiosos
Y si se comprueba que el hundimiento del yate del mismo señor Arcia fue un sabotaje, ya estamos hablando de una dimensión totalmente distinta. Estaríamos tocando fondo. ¿Qué gobierno sería uno que manda bombas mochilas contra quienes considera delincuentes, que destroza la propiedad privada de alguien sin proceso ni explicación alguna y que de remate sabotea como mafioso cualquiera un yate para “que parezca accidente”? ¡Por favor! Aquí están haciendo falta muchas explicaciones y varios castigos.
Doble juego
Es cierto, dentro del Frente Sandinista hay una larga tradición de clandestinidad. Hubo tiempos que asaltaron bancos, que ejecutaron en operativos a quienes consideraban sus enemigos, que se tomaron propiedades, que conspiraban con capucha y ametralladora, pero ya va siendo hora que se comporte como gobierno y que algunos de sus miembros dejen de seguir reclamando para ellos el derecho de ser las dos cosas: por un lado, el Estado que administra las leyes y por el otro, el grupo criminal que las violenta.
Ipegüe
Antes de terminar dos recordatorios: primero, a la oposición que recuerde que el rival a derrotar no es Daniel Ortega como candidato, sino al Consejo Supremo Electoral como maquinaria para impedir elecciones libres en Nicaragua. La primera tarea es liberar a las elecciones del secuestro a que están sometidas. Y segundo, a todos nosotros, que aquí se está construyendo un Canal Interoceánico, que no lo veamos es otra cosa. Es un asunto de fe. Si creemos en él, lo veremos.
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