Arabia Saudita y varios aliados regionales lanzaron una operación militar en Yemen contra los rebeldes hutíes, informó ayer el embajador saudí en Washington, Adel Al Jubeir. “La operación es para defender al legítimo gobierno” yemení, señaló.
Al Jubeir dijo que la acción se limitaba por el momento a incursiones aéreas contra varios blancos en Yemen, pero que varios espías militares estaban movilizados y que la coalición “hará lo que sea necesario”.
Más temprano, fuerzas aliadas a los rebeldes chiitas se apoderaron del aeropuerto internacional de Adén, donde oficialmente el presidente Abd Rabo Mansur Hadi estaba refugiado desde febrero, cuando huyó de Saná, la capital controlada por los hutíes desde septiembre.
«Tenemos una situación en la que una milicia controla o puede controlar misiles balísticos, armadas pesadas y una fuerza aérea». Adel Al Jubeir, embajador de Arabia Saudí en Washington, argumentando que el avance de los hutíes no puede ser tolerado.
Su ministro de Relaciones Exteriores, Ryad Yasin, pidió una intervención militar árabe “urgente” para impedir que los milicianos chiitas hutíes se apoderen de la ciudad, un hecho que podría precipitar una “profunda guerra civil”, declaró desde la ciudad egipcia Sharm el-Sheij.
El embajador saudí explicó que no daría detalles sobre el apoyo brindado por los aliados de Arabia Saudita, pero que “hemos consultado (…) a muchos de nuestros aliados, en particular a Estados Unidos”.
Hadi contaba con recuperar el control del país desde Adén con el apoyo internacional, pero el propio gobierno estadounidense reconoció que su paradero era desconocido.
Los hutíes y unos militares leales al expresidente Ali Abdalá Saleh, quien fue expulsado del poder en 2012, han protagonizado un avance fulgurante sobre Adén. Los hutíes afirmaron ayer haber capturado al ministro de Defensa, el general Mahmud al Subaihi.
El conflicto de Yemen se agravó el pasado febrero cuando Hadi huyó hacia Adén, donde se retractó de la dimisión que había presentado un mes antes y donde anunció que continuaba siendo el presidente legítimo del país, en oposición a lo dictado por los hutíes, quienes en ese momento estaban estableciendo nuevas instituciones para llenar el vacío de poder.
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