Le extirparon los ovarios y las trompas de falopio la esperanza de reducir su riesgo de desarrollar un cáncer. La actriz dijo a través del New York Times que un análisis de sangre había mostrado una posible señal temprana de cáncer. La noticia fue un golpe para ella, quien en 2013 se sometió a una doble mastectomía.
“Pasé por lo que me imagino que otras miles de mujeres han sentido”, escribió. “Me dije a mí misma que mantuviera la calma, que fuera fuerte y que no tenía motivos para pensar que viviré para ver crecer a mis hijos y conocer a mis nietos”.
Jolie, de 39 años, reveló hace dos años que tiene una mutación en un gen que conlleva un alto riesgo de desarrollar cáncer de pecho y ovarios. Su madre murió de cáncer de ovarios, y su abuela materna también sufrió esa enfermedad, un claro indicio de riesgo genético heredado que llevó a la actriz a extirparse sus pechos sanos para evitar correr el mismo destino. El gen defectuoso de Jolie es conocido como BRCA1.
La cirugía provoca la menopausia por lo que ahora está en un tratamiento con hormonas. “Lo hermoso de estos momentos en la vida es que hay mucha claridad”, dijo. “Sabes para qué vives y qué importa. Es polarizador, y es tranquilo”.