Los aficionados del futbol le dieron color azul y blanco a las tribunas. LA PRENSA/ ROBERTO FONSECA

La Selección Nacional contó con el respaldo de la afición

La cronología de los aficionados pasó de abandono a compañía. El Estadio Nacional de Futbol parecía solo a las 5:00 p.m., ni el viento soplaba, el sol se había marchado, solo algunos curiosos que se asomaban al árido lugar; sin embargo, cuando el partido empezó, las graderías que se sentían abandonadas se fueron colmando poco a poco hasta el punto que una marea azul y blanco recorrió la construcción: la Selección no estaba sola, los espectadores respondieron para gritar cada uno de los cinco goles que vibraron.

La cronología de los aficionados pasó de abandono a compañía. El Estadio Nacional de Futbol parecía solo a las 5:00 p.m., ni el viento soplaba, el sol se había marchado, solo algunos curiosos que se asomaban al árido lugar; sin embargo, cuando el partido empezó, las graderías que se sentían abandonadas se fueron colmando poco a poco hasta el punto que una marea azul y blanco recorrió la construcción: la Selección no estaba sola, los espectadores respondieron para gritar cada uno de los cinco goles que vibraron.

Todo cambió en las personas, quienes tenían cuatro años de sequía de no gritar un gol, desde cuando Raúl Leguías había anotado frente a Dominica en las eliminatorias mundialistas pasadas. En esta oportunidad cada gol alentaba al público de que su boleto no había sido gastado en vano, aunque no vieron futbol, disfrutaron la alegría de compartir junto con los hinchas del futbol.

A un setenta por ciento estaban las gradas ubicadas en el Mokorón y aunque los cálculos de la Federación Nicaragüense de Futbol quedaron muy distantes, al sacar a la venta 18,000 boletos. Los que estuvieron se multiplicaron por dos: por la gritería, los cánticos a la patria y el respeto a la bandera.
Este partido ayudó a que el ambiente se despertara, a pesar de que esta vez fue uno de los peores equipos del mundo, las personas vivieron un júbilo total.

LA FURIA PINOLERA

En uno de los costados del Estadio Nacional de Futbol estaba la Furia Pinolera, una de las barras más destacadas por la organización. No solo disfrutaron la noche, sino que guiaron la parte central de las tribunas, hasta tiraron humo azul por Nicaragua.

El cálculo que se hizo fue más de seis mil personas, debido a que solamente hasta el día viernes se había vendido esa cantidad de boletos, según fuentes oficiales.

Hasta el momento el máximo lleno fue ante Panamá en 2011.

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COMENTARIOS

  1. conciencia
    Hace 11 años

    la presencia de la barra futbolera pinolera en el estadio es muy importante porque transmite confianza, le dan mas ganas de jugar y ganar a la Azul y Blanco.

  2. felx
    Hace 11 años

    los que no fueron se perdieron lo mejor, apoyamos a l seleccion y como disfrutamos de una hermandad nunca vista en este pais como disfrutaron los ninos los ancianos decian que volvieron a vivir los sesentas como poder describirles los momentos mas felices que hemos vividos gracias a nuestra selecion y ese entrenador macanudo que tenemos que no se de donde lo sacaron es un caballo

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